Diplomático que se opuso a Porfirio Díaz

Nuevo Museo en Chiautla rinde honor a Gilberto Bosques

  • 2010-07-21•Cultura

Además del clima, los paisajes y una vida económica activa, la Mixteca poblana tendrá otro sello distintivo por resguardar parte del legado histórico de México en el nuevo Museo Regional “Gilberto Bosques Saldívar”, inaugurado ayer en el municipio de Chiautla de Tapia.

Es un homenaje al “ilustre ciudadano del mundo” en 22 mamparas con faccímiles en lona de unas 75 fotografías que reflejan la vida de Gilberto Bosques desde su nacimiento hasta sus reuniones con Ernesto “Che” Guevara y Fidel Castro.

Durante el evento, el titular de la Secretaría de Cultura, Alejandro Montiel Bonilla, recapituló parte de la vida de un diplomático que en su posición de cónsul de México ayudó a judíos, franceses, españoles, libaneses y otros tantos desterrados a salir de los regímenes en que se encontraban, dándoles asilo en México.

También estuvo la hija mayor de Gilberto Bosques, Laura Bosques Manjarrez, quien orgullosa del reconocimiento a su padre donó un acervo de 600 fotografías, de las que sólo se utilizaron poco más de 10 por ciento, motivo para que algunas de las piezas expuestas sean rotadas.

Una inversión de 300 mil pesos permitió que una sala que ya hacía honor al personaje, fuera remodelada y acondicionada, dando como resultado un museo que se hace posible gracias a la iniciativa de la Asociación Mixteca que en colaboración con autoridades municipales, estatales y federales logran un espacio cultural que espera una afluencia diaria de 200 a 300 visitantes, según informó Óscar Alejo, director de Museos.

Aludiendo a la importancia de reconocer a los grandes mexicanos de lugares desconocidos y alejados de la metrópoli, Eréndira Bosques, otra descendiente de Gilberto Bosques, dibuja a su abuelo como “el hombre que desde muy joven se levantó contra la dictadura de Porfirio Díaz, fue diplomático y puso en alto en nombre del país en Francia, Portugal, Suecia, Finlandia y Cuba”.

Pese a que es un proyecto con mucha iniciativa, algunos asistentes coincidieron en que el museo estaría mucho mejor si se pudieran apreciar objetos personales de Gilberto Bosques, para constatar de forma materializada su historia.

Antes de esto, Laura Bosques comentó a algunos medios que posteriormente “se traerán otras cosas” como esculturas y agradecimientos que aún conserva en recuerdo de su padre, un chiauteco “con una vida larga —103 años— muy intensa; un hombre de la Revolución Mexicana”

Así, el museo ubicado a un costado de la presidencia municipal de Chiautla de Tapia deja ver la dualidad de un personaje que luchó como mexicano y representante de su país en el mundo, ello lo muestra la fotografía emblemática en la que el diplomático viste de traje y lleva puesto un sombrero de charro.

Puebla • Verónica de la Luz