Mapuches quieren que España también libere a sus presos
Daños Colaterales
Irene Selser
Una idea ha surgido dentro del Consejo de Todas las Tierras, una de las organizaciones de los mapuches, la principal etnia originaria de Chile, tomando como ejemplo el caso de Cuba: pedir la mediación de España para lograr la liberación de los presos indígenas, 106 en total, encarcelados, condenados o procesados según cifras de la chilena Comisión Ética contra la Tortura.
Pero los mapuches, más que políticos son “presos ambientales” de comunidades que reclaman como propias tierras que consideran ancestrales, enfrentados por ello a empresas agrícolas o forestales en el sur de Chile.
Ayer, los mapuches interpusieron una demanda contra el Estado chileno ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en la que argumentan ser víctimas de “constantes atropellos por parte de gobierno y de violencia policial”.
El grupo, representado por Antonio Cadín y Víctor Ancalaf denunció al gobierno ante el organismo en Ginebra por “judicializar sus demandas y usar a la justicia militar para procesar todas las causas mapuches”.
También acusan al gobierno del empresario multimillonario Sebastián Piñera de aplicar la Ley Antiterrorista “de forma sistemática”, lo que permite mantener a los acusados en prisión preventiva durante dos años. Desde 1990 los mapuches mantienen en el sur de Chile un conflicto con empresas agrícolas y forestales por la propiedad de tierras que ellos consideran ancestrales.
El fin de semana, Aucán Huilcamán, vocero del Consejo de Todas las Tierras, adelantó la intención de apelar ante Madrid, en momentos en que la Iglesia católica chilena también está abogando —como en Cuba— por un indulto amplio con motivo del Bicentenario de la Independencia. La polémica en Chile es si deben salir también los represores de la dictadura de Pinochet.
Siguiendo el ejemplo cubano, 23 presos mapuches iniciaron el 12 de julio una huelga de hambre. En declaraciones a Radio Cooperativa, Huilcamán razonó que así como nadie pensaría que los presos cubanos iban a quedar en libertad por la gestión de un gobierno extranjero, el mismo criterio “se puede usar para la causa mapuche”.
El Consejo hace hincapié en el interés de Piñera de acoger a “un número razonable de disidentes o presos políticos cubanos”, para “facilitar y promover una transición democrática” en la isla. Piñera también exhortó ayer a EU a levantar el bloqueo de medio siglo contra Cuba, ya que no dio “los frutos esperados” (El Mercurio).
Pero críticos de Piñera en Chile opinan que más que en los presos, el mandatario está pensando en las opciones de inversón que se siguen perdiendo en la isla por el prolongado embargo.


