Nuevo llamado

PUEBLA HOY

Fernando A. Crisanto

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  • 2010-07-07•Política

Cuando aún no ha concluido la calificación de las elecciones del pasado 4 de julio en 14 entidades del país –hoy se efectúan los conteos en el caso de ayuntamientos y diputados locales, y el domingo extenderán constancias de mayoría a los candidatos a gobernador ganadores en 12 estados–, el presidente Felipe Calderón escogió nuevamente a Puebla para enviar un mensaje nacional.

Pidió a las autoridades electas y salientes, y en especial al PRI, “dejar a un lado las diferencias, para buscar, entre todos, los cambios y las transformaciones que exige el país”. Agregó: “hay que hacer frente a los desafíos. Más allá de las banderas o partidos políticos, son desafíos de nación que nos reclaman la unidad.”

La semana pasada, después del asesinato del candidato priista al gobierno de Tamaulipas, Calderón llamó a las fuerzas políticas a enfrentar unidos el reto del narcotráfico, y encontró como respuesta de la priista Beatriz Paredes un discurso que lo confrontó y puso en duda la legitimidad de su liderazgo; es más, le reprochó el aval que le dieron los diputados del tricolor para que rindiera protesta en 2006.

“Todo después de las elecciones,” le contestó el PRI al presidente, pues aunque de luto tenían la confianza de llevarse el domingo el "carro completo".

La realidad fue distinta y recuperaron el gobierno de tres estados pequeños –Aguascalientes, Tlaxcala y Zacatecas–, pero perdieron los emblemáticos Oaxaca, Puebla y Sinaloa, y están competidas– con posibilidades de perder en tribunales– Durango y Veracruz.

Pero Calderón no se arredra –menos después de que el escenario político cambió para su partido y confirmó que las alianzas son la única posibilidad de impedir que el PRI regrese a Los Pinos– y durante un acto en la planta Volkswagen sugirió: “debe quedar atrás la etapa del contraste o incluso de la confrontación, e iniciar la etapa de colaboración y el diálogo”.

La ciudadanía, insistió, ratificó a la democracia como el mejor camino para la nación; con la participación de la sociedad ganó la democracia y ganó México. “La sociedad mandó un mensaje claro de rechazo a la violencia y para aquellos que pretenden actuar al margen de la ley.”

En el PRI no parece que estén muy seguros de sumarse al llamado a la unidad, y menos de sentarse a dialogar en tanto no haya una solución a las elecciones del domingo, y su dirigencia nacional insistirá en que ganaron nueve gubernaturas de las 12 en juego, con la condición de que Veracruz y Durango se las reconozcan sin obstáculos.

Calderón sigue a la espera de un interlocutor; y el PRI desesperado y a la espera de que el escenario no cambie dramáticamente. Las alianzas de izquierda y derecha fueron una medicina muy amarga y un aliento para el presidente.

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fcrisanto@pue.milenio.com