¿Cuándo es suficiente?
Luis Petersen Farah
¿Cuando pase qué será suficiente? El noreste del país ya había dado muestras de jaque a las instituciones. Por ejemplo, el asesinato del candidato a alcalde de Valle Hermoso, Mario Guajardo, el pasado 13 de marzo. O las amenazas a varios otros candidatos, la renuncia de producto de esas amenazas y la dificultad para encontrar quién quisiera ser alcalde. La disminución de efectivos policiacos y la llegada a cero policías en varios municipios no sólo de Tamaulipas, sino de Nuevo León. Los atentados y los secuestros a jefes policiacos y de Tránsito incluso en la zona metropolitana de Monterrey. La escandalosa evidencia de infiltración en corporaciones policiacas que no acuden adonde deberían, que se desaparecen cuando se les necesita y que han llegado ellos mismos a bloquear avenidas con patrullas.
El asesinato del candidato a gobernador de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, con otras cuatro personas, es un doloroso paso más. Tuvo que suceder para que, de nuevo, se llame a la unidad como el único camino. Para que dejemos de ver nuestra vida social como un pozo al que se le puede sacar eternamente el agua que necesitamos. Para que la clase política se convenza que hay algo que está por encima de cualquier otro interés y que ese bien general se tiene que buscar, pelear y lograr. Y que es irresponsable no hacerlo porque el Estado fallido sí es posible. Pero, ¿no era suficiente todo lo anterior? Porque ahora viene Alex a poner de nuevo a prueba al noreste entero. El huracán, digo.


