Detrás del bloqueo a Gaza hay... gas y petróleo, mucho petróleo
2010-06-06•Fin de Semana online
El analista Patrick Cockburn escribe en el periódico inglés The Independent que la capacidad de Israel para pegarse un tiro a sí mismo necesita una explicación, y detalla los fiascos de todas las acciones militares de las últimas décadas.
Primero fue la invasión a Líbano en 1982, desacreditada por la masacre de los refugiados palestinos en los campos de Sabra y Shatila, una acción realizada por los aliados libaneses de Israel pero autorizada por el comando israelí; pasando por la guerra librada contra las guerrillas de Hezbolá y los bombardeos de Líbano en 1996 y 2006 que hicieron más fuerte a Hezbolá, y el ataque contra Gaza en 2008 que fracasó en su objetivo de debilitar a Hamas.
Más recientemente están las acciones de comandos israelíes en Dubai que llevaron al asesinato de un dirigente de Hamas, y ahora la intervención armada contra la flotilla humanitaria que iba camino a la Franja de Gaza. El asalto al buque turco Maví Mármara, en la madrugada del lunes 31 de mayo, fue un injurio para Turquía, hasta ese momento el aliado más importante de Israel en la región, y enfocó la atención internacional en el bloqueo israelí a Gaza, esa “gigantesca prisión a cielo abierto” donde viven hacinados y en abyecta pobreza 1.5 millones de palestinos, arrinconados contra el borde del Mediterráneo, cuyas playas también han sido enrejadas.
Gas y petróleo frente a Gaza
La lista de fiascos israelíes, como los titula Cockburn, no debe ocultar el papel del principal –pero no único– socio militar estratégico de Israel, de Estados Unidos.
Los analistas buscan desde hace años una explicación al aparente fenómeno de cómo es posible que “la cola mueva al perro”, de que Israel determine la política de Washington, cuyos intereses geopolíticos en la región están centrados en el petróleo, el gas natural y otros vitales recursos naturales.
La explicación más fácil y corriente es la importancia en Washington –en financiamiento y votos para los políticos– del cabildeo pro-sionista, constituido por una parte de la comunidad judía y de las iglesias evangelistas estadunidenses.
La orientación estratégica de Estados Unidos en Oriente Medio siempre ha girado en torno del acceso y control de los hidrocarburos, lo que explica tanto la cooperación militar estratégica con Israel como con Arabia Saudí, Kuwait y otros países de la región, y de paso la invasión de Irak y la política de “cambio de régimen” hacia Irán.
Cabe recordar en este sentido que hace pocas semanas, cuando ya estaba preparándose la flotilla humanitaria para intentar desembarcar ayuda civil en Gaza, en Israel se informaba del descubrimiento de un importante yacimiento de gas natural en las aguas que pertenecen a Gaza y son limítrofes de Israel, y de la intención de explotar ese yacimiento.
En su columna “A Question of Time” del 27 de mayo, Ari Shavit escribe en el diario israelí Haaretz sobre la ilusión de que Israel puede seguir viviendo perfectamente bien incluso en una situación imposible, recordando que por el momento el primer ministro Benjamín Netanyahu logró frenar al presidente Barack Obama, y que “después de todo se aprobó la membresía de Israel en la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE). La economía está floreciendo y el verano casi llegó. Y de la misma forma en que la inmigración de Rusia nos salvó en los años de 1990 y la alta tecnología hizo lo propio en la década siguiente, los yacimientos de gas natural que han sido descubiertos y los que serán descubiertos (en el mar adyacente a Gaza) nos salvarán en la próxima década”.
Por su parte, el consultor Peter Eyre escribe (The Palestine Telegraph) que es un hecho que hace años Israel expresó que Hamas debe ser “removido” del gobierno en Gaza antes de que se pueda discutir con los palestinos sobre la perforación para buscar petróleo y gas natural en el mar de Gaza, y que él cree que actualmente Israel está extrayendo gas natural “que pertenece a Gaza y a los palestinos, y ha reclamado yacimientos de gas que pueden ser considerados, en una corte internacional (…) como pertenecientes a ambos” países, o sea Palestina y a Israel.
¿Qué hay detrás de la política israelí hacia Gaza? Además de todo lo que pueda enumerarse, hay un increíble yacimiento de gas natural. Por eso el gobierno de Israel persiste en mantener el universalmente criticado bloqueo.






