Maestros amuzgos trabajan por una educación bilingüe

Afirman que la prueba ENLACE desfavorece a indígenas y proponen que sean evaluados con criterios adecuados a su contexto.
  • 2010-06-04•Mundo Indígena

Niños de quinto año de primaria de la escuela “La Redención” de Xochistlahuaca
Niños de quinto año de primaria de la escuela “La Redención” de Xochistlahuaca Fotos: Especiales

Maestros bilingües de primaria de diversos estados del país coinciden en que la prueba ENLACE no considera las diferencias lingüísticas, culturales y sociales de los niños y niñas indígenas, lo cual los pone en franca desventaja frente al resto de los menores mexicanos. De entrada, afirman, si las preguntas no están en la lengua materna de estos niños es difícil que las comprendan y contesten, aunque pudieran saber la respuesta en su idioma.

Desde 2007, un grupo de maestros amuzgos de Xochistlahuaca, Guerrero, ha enviado diversos documentos a la SEP manifestando su preocupación respecto a la aplicación de la prueba ENLACE en las escuelas bilingües, en los que incluyen análisis de los resultados y algunas propuestas. Para conocer de cerca este caso, que es similar al de otras regiones indígenas del país, nos trasladamos a Xochistlahuaca a conversar con estos maestros y visitar algunas escuelas. Entrevistamos al profesor Bartolomé López Guzmán, supervisor de diez escuelas de la zona amuzga número 12, quien además nos dio un amplio panorama de la situación de la educación bilingüe en la región, más allá de lo relacionado con la prueba ENLACE.

Los maestros

Hablamos primero de los maestros y la asignación de plazas, que de acuerdo con López Guzmán se distribuyen más por influencias, cuestiones políticas o sindicales que por las necesidades de las regiones. “A las escuelas bilingües llegan maestros que no hablan el idioma de la región pero que negociaron su plaza, entonces no saben qué hacer porque no estudiaron para trabajar en este medio, se quedan seis meses para basificar su plaza y después se van, y se salen del sistema bilingüe a escuelas que no son indígenas y se llevan el recurso del sistema. Antes, cuando nosotros empezamos nos hacían un examen de bilingüismo, actualmente ya no se hace”, explica.

Bartolomé López lleva 30 años trabajando como maestro bilingüe, y cuenta que cuando él entró solamente les pedían estudios de secundaria y ahora ya les exigen tener terminada la escuela normal. Sin embargo, solamente en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) se puede estudiar para ser maestro bilingüe, por lo que muy pocos pueden acceder a la preparación necesaria. La mayoría estudia la normal pero no conoce de educación bilingüe, y son pocos los hablantes de amuzgo que tienen la oportunidad de estudiar para maestros, por lo que es difícil conseguir personal adecuado. El profesor López es de los pocos que han cursado la normal y la licenciatura en la UPN.

Los libros

Además de los libros de texto oficiales de la SEP que se utilizan en todas las escuelas del país, hay libros adicionales para el sistema de educación bilingüe.

“Hay libros en amuzgo hasta cuarto grado y hay unos que son bilingües que están elaborados por ciclos, es decir, hay uno para primero y segundo, otro para tercero y cuarto, y uno para quinto y sexto, esos traen un poco de cada materia”, explica López.

Sin embargo, según el profesor en ocasiones los libros llegan hasta mediados del ciclo escolar y otras veces aunque lleguen a tiempo no se distribuyen o los maestros no los utilizan, pues como no han sido formados en educación bilingüe piensan que es más importante enseñar en español. Además, considera que los libros tienen deficiencias, pues no reflejan la realidad local, por lo que en el caso de su zona un grupo de maestros, junto con Jani Jordá Hernández, asesora pedagógica jubilada de la UPN que trabaja con ellos desde hace varios años, elaboraron materiales en amuzgo en los que se cuenta la historia del pueblo, se habla de los héroes locales y de la vida cotidiana, entre otros aspectos.

El profesor Bartolomé López Guzmán es supervisor de diez escuelas de la zona amuzga
El profesor Bartolomé López Guzmán es supervisor de diez escuelas de la zona amuzga

Propuesta alternativa

Esos libros forman parte de una nueva propuesta de educación bilingüe que estos maestros están desarrollando por iniciativa propia en la escuela “El Porvenir”, de Xochistlahuaca. “El problema es que el español se ha enseñado como si fuera la lengua que hablan los niños, entonces les enseñan a leer y escribir y no entienden lo que leen, no pueden escribir sus propias ideas, solamente copian. Ahora estamos impulsando la enseñanza del español como una segunda lengua, a partir de la oralidad pues primero tienen que aprender a hablar para pasar al proceso de lectoescritura. Y en cuanto a la lengua materna, se les enseña a leer y escribir porque ya lo hablan y con las habilidades que adquieren en el aprendizaje de la lectoescritura en amuzgo, pueden aprender a escribir en español”, explica López.

“Por otro lado –detalla el profesor–, estamos trabajando la historia porque es fundamental para recuperar la identidad, lo estamos haciendo con un libro que elaboramos nosotros de historia y geografía de los amuzgos, porque nuestra identidad como mexicanos se fortalece aprendiendo historia, cuando nos enseñan lo que somos; y también nosotros como amuzgos tenemos historia, entonces hicimos ese trabajo sin descuidar que uno puede ser amuzgo y al mismo tiempo mexicano”.

Dice que en otras escuelas de la zona comienza a manejarse esta propuesta pero todavía predomina el sistema tradicional, pues si bien la SEP tiene “en papel” lineamientos más avanzados en la práctica no se desarrollan porque no hay un proyecto definido ni capacitación para los maestros.

La escuela

Asistimos tres días al curso matutino de la escuela “La Redención”, en Xochistlahuaca, para ver cómo funciona una escuela bilingüe tradicional. La diferencia con otras escuelas es mínima. La ceremonia de honores a la bandera se realiza en español y amuzgo, y el himno nacional se canta en ambos idiomas. Ya en las aulas, los temas que se tratan son los mismos de los libros de texto nacionales, los libros de amuzgo no se utilizaron mientras estuvimos ahí. Cada grupo tiene un solo maestro para todas las materias, quien da la clase en español y va traduciendo al amuzgo la mayor parte de lo que dice. Todos los niños hablan amuzgo y sólo algunos español, sin embargo en el aula y en el trabajo con los libros, predomina el uso del castellano.

La prueba ENLACE

En un documento enviado a la SEP en 2007, los maestros David Añorve Polanco, Cipriano Benito López y Leonel Condo López, todos ellos de la zona amuzga número 12, presentaron un análisis comparativo de los resultados de la prueba ENLACE de ese año en su escuela, en los que demuestran que los niños y niñas cuya lengua materna es el amuzgo (que son el 81%) presentaron resultados mucho más bajos que el 29% hablante de español.

En el escrito proponen que la Dirección General de Educación Indígena y la Coordinación General de Educación Intercultural Bilingüe sean las instancias encargadas de evaluar a los alumnos de las escuelas indígenas, con criterios adecuados a su contexto.

Sugieren también descentralizar la producción de materiales didácticos para que se ajusten a las necesidades de cada región, y vincular a instituciones de educación superior a las zonas escolares en trabajos de investigación y colaboración con los docentes. Hasta la fecha no han recibido una respuesta oficial, pero continúan insistiendo.

En ese sentido, el profesor Bartolomé López Guzmán y la maestra Jani Jordá Hernández elaboraron recientemente un documento en el que retoman las propuestas mencionadas y afirman que los resultados del ENLACE son sólo la “punta del iceberg” que pone al descubierto las consecuencias de políticas educativas erradas hacia la población indígena, elaboradas “sin un conocimiento de las realidades escolares en las regiones indígenas, ni el interés de los gobiernos en turno por atender con seriedad la diversidad lingüística, cultural y las necesidades de los pueblos originarios”.

Margarita Warnholtz y Camila González