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Fiesta en el DF
2010-06-04•Mundo Indígena
También hubo fiesta en el Encuentro de Pueblos Indígenas, Originarios y Afrodescendientes de América Latina y El Caribe, organizado por la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades del gobierno del Distrito Federal, del 20 al 23 de mayo. En paralelo a los foros de discusión, se llevaron a cabo eventos de música, danza, cine, muestras de comida tradicional, artesanía y herbolaria.
En el Foro Lindbergh de la colonia Condesa, se presentaron grupos dancísticos y musicales de Michoacán, Sinaloa, Oaxaca y países como Paraguay y Bolivia, que acompañaron la muestra de comida tradicional, en la que se ofrecieron tamales de distintas latitudes, arepas de Colombia y Venezuela, y diversas clases de moles y tacos. Ahí mismo, una exposición de artesanías demostró la imaginación, creatividad y destreza artística con la que los pueblos de Latinoamérica y el Caribe reflejan sus costumbres y tradiciones. Destacaron las molas kunas de Panamá, los sombreros colombianos, las prendas tejidas del Perú, los bordados guatemaltecos y las figuras de barro negro de Oaxaca. Junto a estos objetos, se expusieron plantas medicinales y remedios tradicionales de diferentes pueblos indígenas de la región.
También en el Centro Histórico hubo muestras de danza y música de los pueblos originarios y afrodescendientes del continente. Llamaron particularmente la atención la Fundación de Capoeira de Brasil y el grupo Tiempos del Sur de Chile, sin quedarse atrás las expresiones artísticas de Puebla, Guerrero y los anfitriones del DF.
El sábado 22 de mayo, al concluir los trabajos de los foros, los participantes asistieron a la “diablada”, que partió de la sede de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal para culminar en la explanada del Zócalo capitalino. Esta danza, practicada por varios pueblos originarios de regiones andinas y altiplánicas de Sudamérica, llamó la atención tanto de los invitados al evento como de las personas que transitaban ese día por las calles del centro. Participaron danzantes de Oruro, Bolivia, Yare, Venezuela y Oaxaca.
Las actividades artísticas del encuentro culminaron el domingo 23 de mayo con el “Festival de la Diversidad Cultural por los Derechos de los Pueblos y la Migración”. Este evento inició con un colorido desfile por la calle 20 de Noviembre en el que participaron comparsas de charros y caporales, reinas y princesas de pueblos originarios, pueblos indígenas y comunidades étnicas radicadas en el Distrito Federal. Posteriormente, se presentaron en la explanada del Zócalo grupos de Perú, Venezuela, Senegal, Colombia, México, Haití y Bolivia que deleitaron al público hasta el final del día.
Cine, video y libros
El cine también tuvo un espacio en el Encuentro de Pueblos Indígenas, Originarios y Afrodescendientes de América Latina y el Caribe. El Club de Periodistas fue la sede de la “Feria Intercultural del Libro, Revista y Video”, y de la “Muestra de Cine Indígena, Originario y Afro Latinoamericano 2010”, donde se proyectaron 44 cintas entre cortos y largometrajes, documentales, animaciones y algunas películas de ficción. Los títulos fueron distribuidos en diez programas temáticos, entre ellos: otredad e interculturalidad, mujeres, relatos indígenas y resistencia musical de los pueblos.
Se presentaron trabajos realizados por cineastas y videoastas indígenas, cintas sobre fiestas, costumbres y tradiciones de los pueblos originarios, y otras sobre los afromexicanos.
Entre las obras presentadas, destacaron Taina kan, la gran estrella, cortometraje brasileño sobre el pueblo karajá, galardonado con el Premio Anaconda 2009 para obra experimental; Creadora de Sueños. La historia de Felisa Segundo, documental elaborado por el colectivo de videoastas de comunidades originarias del DF; Migrar o morir. Jornaleros agrícolas en los campos tóxicos de Sinaloa, de Alexandra Halkin, una coproducción de México, Estados Unidos y Canadá; y La raíz olvidada, documental de Rafael Rebollar sobre la población afromexicana, premiado como el mejor documental en la vigésima edición del festival Black International Cinema Berlin 2005.
Se presentaron también algunas obras seleccionadas del XI Festival Internacional de Cine y Video de los Pueblos Indígenas, Bolivia 2008. Varias de las películas exhibidas estuvieron también a la venta, siendo la más solicitada Corazón del tiempo, obra de ficción realizada por Alberto Cortés en 2008 que aborda el conflicto chiapaneco.






