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Representantes de pueblos de América Latina y el Caribe se reúnen en la ciudad de México
2010-06-04•Mundo Indígena
El reconocimiento de los derechos políticos, sociales, territoriales y culturales fueron, entre otras, las demandas expresadas en el Encuentro de Pueblos Indígenas, Originarios y Afrodescendientes de América Latina y El Caribe, organizado por el gobierno de la ciudad de México del 20 al 23 de mayo pasados.
En el evento, al que acudieron más de mil personas de 105 pueblos originarios y afrodescendientes de 25 países de América Latina y el Caribe, los participantes afirmaron que es necesaria la refundación de los Estados, con inclusión de los pueblos indígenas y afrodescendientes, en el marco de una nueva relación de respeto y reconocimiento político de los pueblos.
Asimismo, los asistentes repudiaron la ley SB 1070 de Arizona, a la cual calificaron de racista, discriminatoria y violatoria de las garantías más elementales del ser humano. “Los pueblos indígenas de Abya Yala, no somos inmigrantes en nuestro propio continente”, enfatizaron.
El encuentro contó con la presencia de liderazgos indígenas con valiosa experiencia, tanto de aquéllos que realizan trabajo de base en sus comunidades, como de los representantes en el ámbito internacional, en instancias de la Organización de las Naciones Unidas y en grupos multilaterales. Entre estos expertos, asistieron Miguel Palacín, de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) del Perú, la mapuche Jeannette Paillán Fuentes y Pedro Cayuqueo de Chile, así como José Vicente Otero Chate, del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) de Colombia.
Destacó también la presencia del veterano Marcos Terena, del Consejo Indígena Tribal del Brasil; Luis Gilberto Guamangate, del Movimiento Indígena y Campesino de la Región de Cotopaxi del Ecuador; y Tupac Enrique, de Tonatierra, Arizona, Estados Unidos de América.
De México estuvieron presentes, entre otros, Rocío Próspero, del Seminario de Análisis de Experiencias Indígenas; Cecilio Solís Librado, de la Red Indígena de Turismo de México; Abundio Marcos Prado, de la Organización Nación Purépecha; Julio Atenco Vidal, de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica; Felisa Segundo Mondragón, mazahua del Estado de México; Valentín de la Rosa Sánchez, presidente del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas; y Franco Gabriel, de la Agencia Internacional de Prensa India.
Miguel Palacín alertó sobre la enorme crisis mundial en la que vive la humanidad, pero de manera particular en la que se encuentran los Estados, lo que “nos tiene a un paso de la hecatombe planetaria”. La inmensa crisis, detalló, es financiera, ambiental, energética, alimentaria, de salud y de valores. Los países “mercantilizan la vida y los bienes de la Pachamama, de la madre tierra, vulnerando derechos y soberanías. Responsabilizamos a los Estados desarrollados por la crisis climática del mundo; por eso pedimos que se cumpla el protocolo de Kioto y se acepte la propuesta del Buen Vivir”, manifestó.
Palacín, Vicente Otero, Marcos Terena, Luis Gilberto Guamangate, Tupac Enrique y Pedro Cayuqueo declararon: “Defendemos nuestras tierras y territorios, porque para nosotros no existe vida, ni cultura ni futuro, sin tierras y territorios”.
Durante sus exposiciones, los indígenas del continente y los invitados africanos exigieron a los Estados la desmilitarización y desocupación de sus territorios ancestrales, así como la derogación de las actuales leyes agrarias que atentan contra sus derechos.
Una particular mención mereció la exigencia de justicia por el asesinato de Beatriz Alberta Cariño Trujillo y el observador finlandés, Jyri Antero Jaakkola, así como por el homicidio del líder triqui, Timoteo Alejandro Ramírez, y su esposa, Cleriberta Castro, en San Juan Copala, Oaxaca. Asimismo, demandaron detener el exterminio de los pueblos indígenas del continente, en especial en Colombia y Perú.
En general, el encuentro emitió la “Declaración México Tenochti-tlan 2010”, que contiene propuestas y reclamos por el clima de violencia y asesinatos en contra de las comunidades indígenas.
Los asistentes pidieron la homologación de los instrumentos internacionales con las constituciones nacionales, resaltando la importancia del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. También acordaron participar activamente en la Cumbre Mundial del Cambio Climático a realizarse en diciembre de este año en Cancún, con el propósito de que la voz de los pueblos indígenas sea escuchada para salvar la vida del planeta.
Además, las delegaciones indígenas hicieron suyas las resoluciones de la IV Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas de Abya Yala, celebrada en Puno, Perú, a finales de mayo del 2009, así como la Declaración de los Derechos de la Madre Tierra, emitida recientemente en Cochabamba, Bolivia, el pasado mes de abril.
Los centroamericanos Hazel Law, de Nicaragua, Nelsón de León, de Panamá, Gilbert González Maroto, de Costa Rica, y Carlos Batzin, de Guatemala, saludaron la iniciativa legislativa que reconocerá a las sociedades originarias en el DF y manifestaron su confianza en que esta enmienda sea la base para la formulación de una futura constitución política de la ciudad en la que se reconozcan los derechos de los pueblos indígenas que aquí viven.
El encuentro, convocado por el jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard Casaubon, a través de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) que encabeza Rosa Márquez Cabrera, y la Autoridad del Centro Histórico, se inscribe en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.
En la inauguración del evento, Ebrard apuntó que éste tenía la intención de ser un espacio de discusión y de análisis de la situación de estos pueblos, del que surgieran insumos para la elaboración de políticas públicas. Afirmó que los resolutivos serían tomados en cuenta para la elaboración de la iniciativa de ley que el gobierno del Distrito Federal presentará a la Asamblea Legislativa el próximo mes de septiembre.
El jefe de gobierno se comprometió a generar los espacios y mecanismos necesarios para que las cosas cambien, “finalmente ese es el objetivo”, apuntó, respaldando así la mención de Rosa Márquez, quien reconoció que “la deuda social histórica con los pueblos originarios no logra resarcirse”.
La titular de Sederec coincidió con los indígenas en que el modelo económico imperante atenta contra el bien común: “Se instauran leyes que sólo benefician a unos cuantos, se niega el reconocimiento de los derechos preferentes sobre las tierras y sus recursos en beneficio de los pueblos, se patenta el conocimiento tradicional, se instauran modelos productivos con semillas improductivas, se bursatilizan los precios a futuro, se disminuye y privatiza el acceso a los servicios públicos; en suma, se disminuyen los logros históricos de defensa de los derechos para seguir beneficiando un modelo económico que ha sido incapaz de siquiera cumplir con sus propios ideales”.
Los indígenas reconocieron la apertura del gobierno de la ciudad de México, en la cual tuvieron la oportunidad de expresar su palabra y dar a conocer sus pensamientos y la realidad de sus pueblos.






