Una serie más “sencilla”

Este jueves iniciaron los entrenamientos rumbo a las 12 Horas de Sebring, de la American Le Mans, donde el mexicano Luis Díaz debutó en la división Challenge.
  • 2010-03-19•Automovilismo

Este es el Porsche que conducirá el mexicano Luis Diaz.
Este es el Porsche que conducirá el mexicano Luis Diaz. Foto: Cortesía Toni Calderón

La American Le Mans Series estuvo al borde de la quiebra en 2009. La crisis financiera arrastró a las compañías de automóviles, lo cual puso en dificultades a la categoría, pero el director de la misma, Scott Attherton, replanteó el serial y creó en los prototipos como en los Gran Turismo la división Challenge; autos con las mismas características para todos y a un menor costo.

Motores capaces de desarrollar 150 millas por hora con carrocería de Porsche 911, son la nueva imagen de la división GTC (Gran Turismo Challenge), donde este año debutará Luis Díaz, campeón de la ALMS, junto a otro mexicano, Ricardo González.

La tecnología es menor si se compara con el Acura LMP2 (Le Mans Prototipe 2) que manejó hasta 2009, pero el costo-beneficio de esta nueva serie llamó la atención de viejos campeones que se encontraban fuera por la falta de patrocinadores.

“Me he encontrado que muchos de los pilotos top se han venido para acá. Me encuentro con un buen sentimiento de que será un año muy competido, de que habrá un gran nivel. Es un reto, algo que no había manejado y me hará un piloto más completo”, señaló El Chapulín, quien ve esto como un comienzo: “Es un volver a empezar en cuestión del coche del manejo. Tengo la ventaja de conocer las pistas, pero ahora será diferente, porque debo aprender cómo funcionan los frenos, la dirección. He dedicado mucho tiempo para aprender el funcionamiento de estos vehículos”, reveló.

Luis compitió durante los pasados tres años en una categoría donde los vehículos tenían una cantidad considerable de instrumentos eléctricos; las computadoras eran primordiales para conseguir una puesta a punto exacta, porque los LMP2 eran similares a los Fórmula Uno en cuestión de tecnología. Ahora deja atrás eso para adaptarse a un Porsche en el que la primordial es el manejo: “Esos coches ya están tan avanzados tecnológicamente que al piloto no se le exige al nivel que debería. La verdad es que para mí es algo bueno, es un cambio manejar en esta serie”.

Aunque el optimismo reinó en los pasados días, un primer acercamiento con los rivales en los entrenamientos de esta semana cambiaron la perspectiva de Díaz, quien sabe será competitivo con González, pero deberán esperar: “Ricardo es muy inteligente y veloz. Sé que al principio será difícil en las primeras carreras, pero son las claves. Ya entrado el campeonato seremos competitivos. Tal vez la velocidad no esté como quisiéramos. Lo importante es sacar un buen resultado... un podio sería genial”.

Sebring será el primer reto. Las 12 horas requieren paciencia y un amplio conocimiento de un circuito que combina curvas rápidas con lentas, sectores de velocidad punta y, sobre todo, un asfalto disparejo que genera constantes vibraciones al auto. “Esta pista es una gran prueba. Con los brincos exige una puesta a punto casi perfecta, con estas características será un gran momento”.

El monarca de 2009 no sólo tendrá un reto con acoplarse al nuevo auto, sino también como líder de un equipo. Durante los pasados tres años, Adrián Fernández jugaba este rol, pero ahora será su turno: “Hemos intercambiado mucha información, vengo a poner mi experiencia, pero también a aprender de este equipo de Alex Job”, culminó el piloto mexicano.

Luis Ramírez. Ciudad de México