Pide solidaridad

Cuando la opinión general no ha cesado de cuestionar el desempeño del portero Guillermo Ochoa con la selección mexicana en el juego contra Corea del Norte, su compañero Aquivaldo Mosquera lo defendió.
  • 2010-03-19•Futbol Mexicano

El colombiano Aquivaldo Mosquera.
El colombiano Aquivaldo Mosquera. Foto: Mexsport

Cuando la opinión general no ha cesado de cuestionar el desempeño del portero Guillermo Ochoa con la selección mexicana en el juego contra Corea del Norte, su compañero Aquivaldo Mosquera lo defendió, al considerar que lo sucedido fue una circunstancia del juego.

“Para mí, esos no son errores son circunstancias de un partido, es algo que nos ha pasado a muchos, a mí también”, y calificó de normal que la afición del Estadio Corona coreara a Oswaldo Sánchez como presión para que lo lleven al Mundial: “Es normal porque estaban jugando en Torreón y ahí siempre van a querer que esté en la selección”.

Le pareció de mal gusto la broma de Oswaldo en el palco, cuando le anotaron a Ochoa: “No se vale, todos estamos aquí, porque nos gusta esto y el técnico es quien decide a quien lleva o no, es lamentable”.

La defensa del América

En cuanto a la defensa del América, señalada porque han dejado ir triunfos valiosos, Aquivaldo se justificó, al expresar que tanta rotación en el plantel por lesiones les han afectado.

“Hemos pasado por situaciones complicadas, unos han estado fuera otros lesionados, se ha dicho mucho de que no es tan fuerte (la defensa), pero tantos cambios implican adaptarse y eso es complicado; nos han hecho varios goles (12), hay que reconocerlo, pero si sólo corre la defensa no se puede, porque con uno o dos más que dejen de correr se nos viene el equipo encima y por más buena que sea la defensa no podemos aguantar los 90 minutos”.

El zaguero suavizo sus palabras respecto al desempeño de los demás en la cancha, al aclarar que no es por falta de voluntad, sino una cuestión de comunicación en los momentos de claves.

“No es tanto que dejen de correr, sino de hacer ciertos movimientos o ayudas en algunas zonas; ahí fallamos y no es porque lo queremos hacer, sino porque se confía, porque piensas que en compañero va a ganar la jugada y hay jugadores rivales que son muy buenos.

Nora Herrera. Ciudad de México