Tranquilo, Baeza, tranquilo
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Tranquilo, Baeza, tranquilo”, le dicen los tres policías que tratan de someterlo para la fotografía de registro en la oficina de la subdelegación de la PGR en San Juan del Río.
“Tranquilo, Baeza, tranquilo”, insisten mientras lo jalonean y esposan, con más respeto que firmeza. Baeza, en realidad Juan Ramírez Baeza, está perdido de borracho. Pero no se deja someter. Fornido, debe rondar los 40 medios. Su corte de pelo es una combinación de casquete corto y calvicie. A cada jalón, Baeza les grita: “¡Ponte, güey!” “Tranquilo, Baeza”. “¡Vales pa’ puta pinche verga!” “Tranquilo, Baeza”. “¡Chinga tu puta madre!” “¡Espósenlo!” “¡Pinche Procuraduría de mierda!”.
Baeza, Ramírez Baeza, es el director de Seguridad Pública y Tránsito del municipio de Pedro Escobedo, Querétaro. Alguien lo reportó el fin de semana a través del 066. Lo detuvieron por escandalizar, disparar al aire y no tener permiso para portar armas. Baeza estaba acompañado por dos escoltas.
En la detención participaron, además de los propios municipales de Pedro Escobedo, los policías vecinos de San Juan del Río, Tequisquiapan y Amealco. Pedro Escobedo tiene 55 mil habitantes. Lo gobierna el PRI.
Mientras veía las imágenes de Baeza, me hicieron llegar las cifras nacionales de la primera quincena de marzo: 520 ejecuciones.
De las 520, sólo una se registró en Querétaro. ¿Será porque como ahí no pasa nada, los jefes policiacos pueden ser como Baeza, o será porque la tragedia no ha necesitado postrarse en esa entidad?
Tranquilo, Baeza, tranquilo, de todas formas el Congreso de la Unión no aceptará la disolución de las policías municipales. Puedes seguir chupando, tranquilo.


