Mundanal Ruido

Colombia y Venezuela

Ambas naciones conforman, debido a su vecindad, una sola unidad geopolítica: a Bogotá y a Caracas, antaño, les enfrentaron disputas territoriales locales.
  • 2010-03-14•Fin de Semana online

Hugo Chávez y Álvaro Uribe escenificaron en Cancún, en febrero pasado, su enésimo enfrentamiento público. Las diferencias entre ambos mandatarios, pese a las apariencias, tienen un calado más geopolítico que personal o incluso, ideológico: Colombia y Venezuela, que durante la colonia compartieron virreinato y durante diez años fueron el mismo país, siempre han estado tan enfrentados como interconectados.

Ambas naciones conforman, debido a su vecindad, una sola unidad geopolítica: a Bogotá y a Caracas, antaño, les enfrentaron disputas territoriales locales; actualmente, sus relaciones, están condicionadas por equilibrios geoestratégicos globales.

La clave radica en que su frontera común, de 2 mil kilómetros, es porosa: en Venezuela reside cerca de un millón de colombianos. Entre ellos, guerrilleros y paramilitares que consideran los enormes y poco habitados Llanos como su retaguardia. Eso convierte a Venezuela en un actor pasivo del conflicto interno colombiano pero también, cada vez más, en un espacio hacia el que migra la violencia: cada año, aunque cueste creerlo, hay más homicidios en Venezuela que en Colombia.

Uno de los motivos es el tráfico de armas, siempre asociado al narcotráfico: Venezuela es una puerta de salida de la droga colombiana hacia Europa y Estados Unidos; Colombia, el país latinoamericano que más gasta en armamento.

Washington se ha ido convirtiendo, en dicho marco, en un actor cada vez más directo de este conflicto latente: primero fue el agotado –e indirecto– Plan Colombia y desde hace unos meses, su presencia militar en Colombia.

Caracas la considera una amenaza por parte de un país que, paradójicamente, es su principal comprador de petróleo y que, por si fuera poco, está a punto de operar… desde el territorio de su segundo socio comercial: ¡Colombia!

Teniendo en cuenta que Estados Unidos ya descartó un embargo a Venezuela, es posible que piense en asegurar el suministro. De hecho Caracas, en su búsqueda de contrapesos, tiene firmada una “alianza estratégica” con Rusia y un fondo conjunto con China de ¡12 mil millones de dólares! Además Brasil, socio petrolero de Venezuela, también ha demostrado, sutilmente, su apoyo a Caracas. En el trasfondo, unas reglas del juego que, en América Latina, están cambiando.

geoibero@gmail.com

Juan Agulló • Sociólogo y periodista. Experto en geopolítica