No tenía alternativa
2010-03-13•Futbol Mexicano
Mi error ha sido no haber manejado de la mejor manera esta situación”. Hace un mes estas palabras hubieran sido sufientes, pero ayer fueron el prólogo en un intento desesperado por parte de José de Jesús Corona para expiar sus culpas. Evidenciado por un video que lo inculpa, el portero de Cruz Azul tuvo que dar la cara y aceptar que fue el agresor de Julio César Rivera, la madrugada del 8 de febrero.
Chuy fue aplastado por su propia mentira. Ayer no estuvo presente ningún primo Carlos en su historia, tampoco la negación repetitiva que hizo en el último mes; ayer se presentó un Corona acongojado, triste, sabedor de las posibles consecuencias que su acción seguro le traerán.
Fueron dos horas de espera para que Jesús diera su versión. Llegó a la sala de prensa del Estadio Azul, se frotó el brazo izquierdo tres veces y juntó sus manos para empezar con su letanía de disculpas.
“Pido una disculpa públicamente para la familia (Rivera), para la afición de Cruz Azul, para toda la afición en general, para mis compañeros y cuerpo técnico, para este club tan prestigioso como lo es Cruz Azul y desde luego para la selección nacional”, pronunció José de Jesús.
Enseguida tomó un respiro y prosiguió: “Quiero que sepan que estás acciones fueron por proteger a mi familia y quiero también que sepan que voy a tomar responsabilidad de esto, voy arreglarlo personalmente”.
En este punto se le quebró la voz, pero el discurso tenía que seguir, por eso dio el último estirón, en el que pidió la comprensión de sus actos: “Quiero dar la cara como mexicano y hombre que soy, y espero me comprendan, que uno por la familia da la cara, sé que a veces se caen en estos errores”.
Así concluyó, se levantó despacio. Alberto Quintano, director deportivo de Cruz Azul, estaba esperándolo para partir a Toluca y alcanzar al resto del plantel que una hora antes ya se había marchado.
Chuy dio la cara, admitió su culpa, lo malo es que su acción llegó un mes después, tal vez, y eso el tiempo lo dirá, ya demasiado tarde.
Sin consecuencias legales para Chuy
La disculpa pública que ofreció Jesús Corona tomó por sorpresa a su abogado, José Luis Guízar Abarca, quien de inmediato renunció al caso, pero aclaró que el portero de Cruz Azul no tendrá ninguna consecuencia legal por haber mentido durante el proceso.
“Mientras no comparezca para la averiguación esto queda en el viento, la gente del Ministerio Público no toma lo que se diga en los medios de comunicación. Él no ha declarado en la averiguación, lo que puede traer es una consecuencia en su imagen pública”.
Agregó: “La familia de Chuy hizo negociaciones sin pedirme consentimiento y eso evita una buena defensa. Es un problema que se está volviendo una vacilada, yo no me presto para estas cosas”.
CRONOLOGÍA DEL SUCESO
8 de febrero
Jesús Corona fue denunciado penalmente por Julio César Rivera Ramírez, quien lo acusó de haberlo golpeado en el estacionamiento de un bar en Guadalajara.
8 de febrero
Corona se defiende diciendo que el agresor fue su primo, llamada Carlos.
12 de febrero
Julio César Rivera Ramírez ratifica su acusación en las instalaciones de la Procuraduría de Guadalajara.
15 de febrero
El Procurador General de Justicia del estado de Jalisco, Tomás Coronado Olmos, confirmó que se analiza la posibilidad de citar al futbolista a comparecer ante el Ministerio Público.
20 de febrero
Ana Luz Rodríguez y Diego Rodríguez se presentaron ante la PGJ de Jalisco para declarar como testigos de Julio César. En las primeras versiones, el afectado señaló que tuvo un altercado con su ex novia, de nombre Miriam, quien es prima de Corona, cuando el portero llegó y lo agredió.
25 de febrero
Carlos Francisco Padilla Rodríguez, primo de Corona, dice que fue él quien ocasionó las lesiones a Julio César Rivera.
12 de marzo de 2010
Aparece un video donde se ve al padre de José de Jesús Corona negociando con la familia del afectado para que éste cambie su versión de los hechos.
12 de marzo de 2010
Corona reconoce públicamente su culpa en la gresca con Julio César Rivera. Su abogado, José Luis Guízar Abarca, renuncia al caso.






