La matrícula y la UdeG (II)

Esteban Garaiz

  • Enviar Nota
  • Imprimir
  • 2010-03-09•Acentos

Hace dos años y medio, en este mismo espacio de expresión libre que generosamente ofrece Público-Milenio, decía: “Tuve el privilegio de haber sido invitado al último informe como rector de la UdeG de José Trinidad Padilla López, hombre afable y sin duda eficaz en su desempeño como rector de la casa de estudios más importante de Jalisco. Debo decir con toda honradez que me impresionaron los logros obtenidos en los últimos 5 años. Sin duda alguna la presencia de centros universitarios regionales a lo largo y ancho de toda la geografía del Estado ha significado para muchos jóvenes jaliscienses una oportunidad de progreso personal e inimaginable hace décadas…Noté, sin embargo, una seria debilidad: la matrícula. La matrícula escolar, de licenciatura y de preparatoria, creció en esos años, según el informe, a una tasa inferior a 2 por ciento anual.”

Mencionaba también en esa ocasión que: “La UNESCO, que es el organismo de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura, nos está diciendo que si los países quieren ser en verdad competitivos tienen que lograr una cobertura universitaria o de educación superior de al menos 40 por ciento de sus jóvenes. Esto lo han logrado los países que nos siguen dejando atrás en competitividad: como Taiwán, Corea, Singapur, China, Cuba, Venezuela, Uruguay, Chile, Argentina, y otros. En México se llega apenas a 22 por ciento, es decir la mitad de lo que propone la UNESCO.”

Fue y sigue siendo tiempo de recordar que: “La educación pública sigue perdiendo terreno en México. Más de 300,000 jóvenes son rechazados cada año en las universidades públicas del país. En los últimos 25 años la participación de las escuelas privadas en la matrícula de educación superior ha pasado de 16 al 40 por ciento.”

Jalisco –hay que añadir hoy– no se ha sustraído a esa lamentable tendencia. Pero además se está presentando un dato agravante y preocupante: no se está tomando en cuenta las tendencias demográficas. La zona metropolitana de Guadalajara ha crecido en los últimos 10 años a un ritmo muy superior que el resto del territorio del estado. A reserva de que este dato quede numéricamente comprobado con el censo que levanta INEGI en este año 2010, las zonas con mayor incremento poblacional son precisamente: el oriente, es decir la demarcación municipal de Tonalá, y el sur de la ZMG, o sea los municipios de Tlajomulco, Tlaquepaque y El Salto.

En la ciudad de México no se abría una universidad pública desde 1974 hasta la reciente fundación de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. “Pero lo importante de esta última fundación es el haber previsto en la ley que contará con los recursos necesarios de conformidad con el número de alumnos, cada día creciente. Así se evita el rechazo de alumnos que reúnan los requisitos de ingreso. Creo que debe generalizarse esta disposición legal. En Jalisco sería muy oportuno.” decía entonces.

También afirmaba que: “No es mi ánimo juzgar si el rezago en la matrícula de la educación superior pública es atribuible a la Federación por haber reducido en su presupuesto el porcentaje asignado a educación superior en los términos recomendados por la UNESCO; o al Poder Ejecutivo Estatal; o al Legislativo por no prever la asignación en términos del número de alumnos; o a la propia Rectoría de la UdeG por no atender en primera instancia la matrícula escolar; sin ánimo de reducir la visión universal que debe tener toda universidad.”

Subrayé entonces que: “Lo que sí es importante recalcar es que el mercado puede atender a quienes tienen el dinero para pagar una universidad privada, pero es obligación del estado nacional el garantizar el derecho de todos a la educación; y esto es especialmente cierto y necesario en una nación como la nuestra, que todavía conserva las secuelas de una malformación congénita; una nación que hace 100 años tenía un 90 por ciento de sus habitantes analfabetos; y que eso ocurría 100 años después de haberse independizado.”

Dije entonces: “Sólo la educación y la capacitación para el trabajo fuera del mercado puede lograr una sociedad con igualdad de oportunidades; y más en un país enraizado en una historia de terribles desigualdades, prolongadas por cien años de independencia sin desconquista, como es el caso del nuestro. Por ello creo necesario universalizar la previsión presupuestal según el número de alumnos.”

Hoy, en este año 2010, sigo pensando que: “Todos debemos entender que la función de una universidad no se puede constreñir a los cursos escolarizados, pero en nuestra circunstancia histórica la formación profesional debe seguir siendo el eje central de la labor universitaria.”

La oportunidad de estudios universitarios para los jóvenes de Jalisco debe seguir las tendencias de la dinámica demográfica: es responsabilidad de todos.

P.D. Según las cifras publicadas, la matrícula total aumentó en este último ciclo escolar en 3,959 alumnos; o sea el 1.9 por ciento y no el 9 por ciento.

www.estebangaraiz.org