Trascendió

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  • 2010-03-09•Al Frente

Que, en San Lázaro, un nutrido grupo de priistas está a punto de gritarle “¡Ya basta!” al coordinador de la bancada, Francisco Rojas, y a la propia diputada y presidenta del partido, Beatriz Paredes.

Les quieren reclamar el haber firmado el acuerdo contra las alianzas, sin informarles nada. Y, sobre todo, advertirles que no acatarán la ley mordaza que ahora les quieren aplicar en el tema.

Y es que, desde temprano, los diputados recibieron llamadas telefónicas que, “de manera respetuosa”, les sugerían ya no tocar el tan llevado caso del documento firmado con el PAN.

Que el diputado federal del Partido Verde Guillermo Cueva intentará hoy llevar a la tribuna un punto de acuerdo para solicitar al gobierno federal un posicionamiento sobre la muerte del disidente cubano Orlando Zapata, después de 86 días de huelga de hambre.

Cueva acusa a Beatriz Paredes de haber intervenido y frenado el jueves la posibilidad del punto de acuerdo. La priista, según esto, aludió a la vieja amistad que mantiene con la “clase gobernante” de Cuba.

Que, hablando de Cuba, el disidente cubano Guillermo Fariñas, quien lleva 13 días en huelga de hambre y pide la liberación de 26 presos políticos, dio una extensa entrevista en Radio Fórmula y le pidió directamente al presidente Calderón que en vez de condolerse por la muerte de Orlando, le pida a Raúl Castro que ya no tenga en la cárcel a periodistas, poetas y activistas.

Que el secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix, balconeó a su propia gente de prensa, cuando ésta anunciaba a los reporteros que el funcionario no quería dar entrevista y, si acaso, respondería dos preguntas.

Cuando se le formularon las únicas dos preguntas, Félix exclamó: “¿Por qué no me preguntan más?”, y fue cuando se dio cuenta de que quien estaba boicoteando las entrevistas era su propia gente.

Que los abogados que asesoraban a los hijos de Marcial Maciel tenían lista una demanda civil para reclamar la reparación económica del daño, pero no se concretó.

Los hijos se desesperaron y echaron a perder la estrategia al hacer públicas las acusaciones de abuso sexual a que los sometió su padre.