Alternativa ante la violencia fronteriza
Cafebrería, un oasis cultural en Ciudad Juárez
2010-03-04•Cultura
Los días en Ciudad Juárez se suceden en un ambiente de violencia. Así lo avalan los números: 757 por ciento más asesinatos que la media nacional, 500 mil personas se mudaron de esa a otra ciudad, 116 mil casas abandonadas, 30 por ciento de los negocios cerrados en los últimos tiempos (MILENIO, 15 y 16/02/10), y en este contexto un espacio que aspira a ser catalizador de la cultura en su sociedad.
La Cafebrería surgió hace un año y tres meses. El objetivo de sus directores, Claudia Edith Soto González y José Pérez Espino, fue sembrar una semilla de esperanza ante la ola de violencia.
Ubicada en el circuito José Reyes Estrada y avenida Coyoacán, en una zona llena de bares y a cinco minutos del puente fronterizo con Estados Unidos, el lugar se ha convertido en el único espacio alternativo para que los artistas muestren su trabajo y el público pueda distraerse de su cotidianidad.
En su sede, con 20 metros de alto, tres pisos y ocho descansos, lo mismo se han presentado 20 novelas, como Firmado con un klínex (Tusquets), del escritor Élmer Mendoza, que se han inaugurado 60 exposiciones de fotografía y artes plásticas, como la del colectivo de mujeres Annax. Por ese edificio han pasado, hasta el momento, más de 100 creadores regionales y binacionales (estadunidenses-mexicanos).
“Con la Cafebrería queremos poner el ejemplo a las autoridades de que con voluntad se pueden hacer muchas cosas. Este sitio lo conseguimos hace tres años porque un amigo nos propuso rescatarlo: era un edificio que pertenecía al Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías y estaba abandonado”, asegura Claudia Edith Soto González.
En el sitio, explica, se promueve la lectura y el buen café chiapaneco, así como diferentes manifestaciones artísticas que se generan en la ciudad y en la región, por lo que está a contracorriente de la mala política cultural del país y la ciudad.
“Apostamos por generar eventos artísticos de alto nivel. Ciudad Juárez se merece espacios alternativos con una diversión sana, en la que se ofrezcan libros, pintura, fotografía. Un reto y picar piedra”, indica en entrevista.
Además de las presentaciones de diferentes publicaciones, la inauguración de exposiciones cada 15 días y las distintas actuaciones de grupos musicales, el espacio ha planteado como una actividad prioritaria distintos talleres literarios y de artes plásticas.
“Le tomamos la palabra al presidente (Felipe Calderón) cuando habla de rescatar la ciudad. Queremos tener más espacios artísticos y convertirnos en un proyecto binacional que abarque desde el Distrito Federal hasta Santa Fe, Nuevo México.”
No existen más espacios como éstos porque los gobiernos no tienen voluntad política y la iniciativa privada no quiere invertir en el tema, puntualiza la promotora cultural. “Como decía el escritor Jesús Gardea: en Juárez el sol brilla más, es intenso y te forja el carácter. Nosotros queremos que sea ese brillo el que ilumine a los juarences con las experiencias personales y profesionales que ayuden a traer la paz”, asevera Soto González.
Ésta es una apuesta de amor y buena vibra, que sirve para separarse de la realidad, es un lugar de oxigenación, de paz y reconciliación, al cual hasta el momento se le han invertido dos millones de pesos, menciona, la promotora cultural.
Desde su apertura y hasta la fecha, aclara la directora de la Cafebrería, no han recibido amenazas de ningún tipo. Soto González sólo comenta que a ese espacio han llegado a entrar personas de “aspecto raro”.
A pesar de que la Cafebrería se localiza en una zona roja, en ese sitio nunca ha ocurrido nada malo y, por el contrario, en cada actividad que presentan reciben la asistencia de cientos de personas.






