Mercado de Abastos tapatío reporta caída de 20% en comercialización durante enero
Comienzan 2010 con desplome en ventas
La disminución en el poder adquisitivo de las personas, así como el incremento en el precio de los energéticos y en los impuestos ya no son los únicos factores que afectan a los comerciantes del Mercado de Abastos de Guadalajara, pues ahora también tienen que enfrentar la “psicosis económica” que se vive entre los clientes, situación que ha provocado que sus ventas hayan caído 20 por ciento durante el primer mes de este año en comparación con el mismo periodo de 2009, reconoció el presidente del gremio, Rafael Barrios Dávil“Como para todos, el comienzo del año ha sido muy difícil, porque además de la ola de incrementos, las personas están asustadas y no están haciendo las mismas compras en volumen que acostumbraban”, señaló.
El presidente de la Unión de Comerciantes del Mercado de Abastos precisó que con todos los incrementos de precios que se han dado, se calcula que de la canasta básica ha aumentado alrededor de 80 por ciento de sus productos, y actualmente se compra en 5,100 pesos, aproximadamente.
Explicó que las ventas en volumen son las que se han visto más impactadas, mientras que, por el contrario, la colocación de productos procesados mantiene un alza de entre 10 y un 15 por ciento.
Barios Dávila indicó que los productos que han dejado de comprar los clientes son las frutas más caras, como la manzana, la pera y el kiwi, pues en la misma medida en que se han disparado sus precios se ha desplomado su comercialización.
Finalmente, consideró que de muy poco servirán las promociones o estrategias que impulsen los comerciantes para atraer a los clientes y recobrar sus ventas, si no se implementan políticas que ayuden a recuperar el poder adquisitivo de los mexicanos, que ha caído 15 por ciento apenas en el primer mes del año, a partir del incremento en los impuestos y las alzas en energéticos.
Crisis cambia hábitos de consumo
Porque la necesidad de alimentar a la familia sigue siendo la misma, pero ahora hay menos dinero para ello, los jaliscienses han cambiado sus hábitos de consumo, lo que se refleja en las compras que hacen en la tienda de la esquina o en el pequeño supermercado de su colonia, los cuales, al igual que los grandes comercios, han tenido que “sufrir” la falta de dinero del comprador.
“¡Claro que la crisis y todos los impuestos nos han afectado! La venta de productos frescos ha caído 20 por ciento, mientras que en los enlatados bajó 15 por ciento”, precisó don Félix de la Olla, propietario de una tienda de abarrotes, donde ahora los clientes “sólo vienen por lo del día”.
Susana Olivares, ama de casa y clienta ahora de estas tiendas, comentó que “antes iba al mercado dos veces por semana, compraba la fruta y verdura para dos o tres días, carne y pescado, pero ahora tengo que venir a diario para comprar lo que esté más barato y modificar mi menú. Si hoy está barata la calabaza, pues comemos calabaza, si está barata la papa, pues comemos papas”.
Ella eliminó la compra de yogur, fruta y carne, porque su dinero no le alcanza, mientras que las raciones de postre para sus hijos bajaron de tres a la semana a sólo una cada siete días.


