Denuncian complicidad en la compra

Cambio a LED, “asalto en despoblado”

  • 2010-02-09•Ciudad y Región

En la decisión de instalar el nuevo sistema de iluminación en el Periférico, con la nueva tecnología de luminarias de LED, “existió complicidad” de la empresa que vendió la lámparas y autoridades estatales y municipales, señaló un ex director de Alumbrado Público de los ayuntamientos de Guadalajara y de Zapopan, quien pidió no ser identificado.

Coincidió en que las lámparas instaladas iluminan menos, son más costosas y ponen en riesgo a peatones y automovilistas.

“Es una decisión técnicamente pésima y económicamente deplorable, porque se gastó una cantidad muy importante de recursos públicos [...] La anterior iluminación estaba en excelente estado”.

El ex funcionario sostuvo que la renovación de luminarias fue una decisión desafortunada que buscaba cualquier otro fin, menos mejorar el servicio de iluminación en el Periférico. El nuevo equipo fue colocado por la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur) el año pasado y tuvo el aval de los ayuntamientos metropolitanos.

“Lo recomendable sería meter en la cárcel a los que tomaron las decisiones y a los que lucraron de manera indebida con un servicio tan trascendente como es el de alumbrado”, agregó.

Reveló que antes de la instalación de las lámparas de LED se hicieron mediciones de los niveles lumínicos de la fuente emisora y de las superficies de rodamiento, pero ninguna prueba cumplió con los estándares marcados por las normas oficiales mexicanas.

Explicó que el principio operativo de las lámparas de LED es la fluorescencia. “El problema con ellos es que sus longitudes de onda y sus espectrografías no son adecuadas para lograr una buena visibilidad, que es el objetivo primario que se persigue en vías de alto flujo vehicular”, refirió.

El especialista señaló que entre los conocedores en la materia se habla que cada poste de alumbrado público costó “la escandalosa cifra” de 57 mil pesos, lo cual, dijo, “es un asalto en despoblado”. Agregó que para la instalación del nuevo sistema se compraron postes nuevos y no se reutilizaron los que ya se tenían.

“Fue una situación incorrecta extremadamente cara y además el ahorro no se amortizará en los siguientes diez años, que es el término de la vida útil de las lámparas”, concluyó.

Guadalajara/Elizabeth Rivera Avelar