Aparatos de Protección Civil del reclusorio norte

Usan internos radios para extorsiones y secuestros

  • 2010-02-09•M.P.

Los radios de la brigada de Protección Civil del Reclusorio Norte no sólo sirven para comunicar incidentes y emergencias dentro del penal, también se usan para extorsiones y secuestros.

Los aparatos —Motorola— que tienen a su cargo los mismos internos poseen características explícitas: alcance de 9 kilómetros con doble vía y teléfono móvil con servicio de mensajes escritos.

La Procuraduría capitalina señala que estas especificaciones permiten a los reclusos escuchar las frecuencias de la Policía, de la misma seguridad penitenciaria y servicios de emergencia.

En este penal están asignados 12 aparatos de radiocomunicación, cada uno de ellos lo tiene un representante interno de cada dormitorio.

“Se tiene establecido que desde el interior de este reclusorio se organizan, planean y ejecutan diversos ilícitos como la extorsión y el secuestro de personas”, señala la investigación.

La brigada de Protección Civil está conformada por 50 internos que fueron avalados por el Consejo Técnico Interdisciplinario en atención a una recomendación emitida por la CDHDF.

Lo que nació como un servicio de primeros auxilios y protección civil se ha convertido aparentemente en un grupo de reos que aprovechan su comisión para cometer ilícitos desde el penal.

“Una forma de operar son los días de visita familiar, cuando salen del reclusorio se avisan entre ellos, toman fotos y con una computadora las digitalizan para después extorsionar vía telefónica”, señaló un funcionario ligado a la indagatoria.

Además, los internos se enteran cuando habrá operativos y, presumen, que al escuchar las frecuencias de la Policía coparticipan con bandas organizadas del exterior.

En la Recomendación 7/2004, la CDHDF pidió a la entonces Dirección General de Prevención y Readaptación Social la creación de una Unidad Interna de Protección Civil; sin embargo, ante la falta de presupuesto para contratar a más personal, cada reclusorio integró su brigada con internos, aún cuando el mismo reglamento impide que se involucre a la población penitenciaria en programas de seguridad. En noviembre de 2004, las autoridades aceptaron la recomendación y estableció desde ese entonces los lineamientos para dotar de equipamiento a cada equipo de primeros auxilios y protección civil.

México/Leticia Fernández