La crítica: artes visuales
Resonancias
2010-02-09•Cultura
Los términos van cambiando al ritmo de los paradigmas: idiocia mongoloide se decía apenas ayer; hoy, todavía, síndrome de Down; y últimamente, con ciencia sutil, trisomía 21 (sutileza que permite detectar en la matriz las anomalías y decidir que no han de existir).
En una Adoración flamenca del siglo XVI aparece tras el Niño un ángel con los rasgos del síndrome, pero ni todas las personas afectadas son seráficas, ni todas tienen las mismas capacidades, ni se limitan nunca a ser clasificadas por la normomirada en monstruos, víctimas o elegidos del Espíritu Santo. Antes bien, son autonomías que observan, sienten, exploran, resuelven y representan. Aquí vemos los resultados.
Las vanguardias transitaron de los estilos arraigados en la percepción visual a otros más regidos por el concepto. La misma conceptualización se detectará en el dibujo de una niña que represente a un jinete de palo flotando dentro de un caballo ovalado atravesado por una línea horizontal: denota la línea “aquello en que el hombre va sentado”. Decía Picasso que de niño dibujaba como Rafael y luego sólo quiso dibujar como niño. Camino del Guernica realiza bocetos elementales encaminados a captar la honda resonancia de aquel conceptualismo.
No menos interior es el río que traslada con esmero esta Dama del armiño, pero lo que aquí predomina es un enérgico planteamiento inicial que después se irá enriqueciendo, a lo largo de todo un año, con gozosas acumulaciones de pigmentos y materiales. Las aguas por donde se deslizan los Peces del golfo se rizan de papel encolado. El Perro juguetón retoza contra un fondo cuadriculado, tiene la cabeza hexagonal, de pilastra una de las patas y el cuerpo de mil rombos coloridos que se funden con los del piso. Si la belleza estética consiste en la correspondencia isomorfa entre lo que se dice y el modo de decirlo, es un perro bello.
Ríos internos. Galería de la SHCP. Guatemala 8, Centro Histórico. Hasta el 28 de febrero.






