Irán no debería jalarle la cola al león

Daños Colaterales

Irene Selser

  • Enviar Nota
  • Imprimir
  • 2010-02-09•Fronteras

Ciertamente, con 20% de uranio altamente enriquecido ni Irán ni nadie puede fabricar la bomba atómica. Irán produce hoy 3.5% de ese combustible atómico, pero para una bomba se requiere al menos 80%. Con 20% sólo se pueden abastecer reactores de isótopos médicos (cobalto) como ocurre en muchos países.

Luego de anunciar el domingo que Irán comenzará a procesar localmente dicho material, Ahmadineyad aclaró que “sigue abierto a negociar” con Occidente el intercambio de uranio. Pero no es así como funcionan las cosas, menos aún con un gobierno iraní debilitado en lo económico y lo político, en especial después de la brutal represión postelectoral, a raíz de los comicios de junio de 2009, impugnados como “fraudulentos” por la oposición.

Para Israel, el anuncio de Ahmadineyad es “una prueba adicional de que Irán engaña al mundo entero”, por lo que pidió “sanciones decisivas y permanentes”; mientras continúa con sus preparativos largamente anunciados —para que nadie se llame a engaño— de un ataque contra las plantas nucleares de su cuasi vecino Irán.

No por nada, el líder opositor iraní Mir Hosein Musavi, ex candidato presidencial, criticó ayer “la política arriesgada” del presidente Ahmadinejad (y de su tutor, el líder espiritual Alí Jamenei), al preguntarse en un encuentro con estudiantes, “qué nación influyente tenemos hoy de nuestra parte”. Al parecer sólo les queda China, ya que ni siquiera Rusia aceptó la semana pasada las enmiendas iraníes a un plan de la ONU para romper el impasse sobre el combustible atómico.

Sobre cuán en serio debe tomarse el riesgo de una nueva guerra en Oriente Medio, baste esta cifra: en 2009, los principales compradores de armas a Francia (cuarto exportador mundial en ese rubro) fueron los Emiratos Árabes y Arabia Saudí, en el corazón del golfo Pérsico, que comparten con Irán, donde EU ha venido buscando el menor pretexto para ampliar su control terrestre y marítimo en esa región superestratégica, ya que por ahí pasa 40% del petróleo mundial. Y ahí nomás también está Yemen, principal feudo hoy por hoy de Al Qaeda, adonde Hillary Clinton dijo ayer que “está el principal peligro para Estados Unidos”.