Bravo, jugador de mucha fe
2010-02-08•Futbol Mexicano
Omar Bravo explotó luego de 434 minutos de sequía goleadora. La noche del viernes, ante Gallos Blancos de Querétaro, el delantero mochiteco terminó con la ausencia de anotaciones al minuto 75, para abrir el marcador, que posteriormente aumentó Javier Hernández, quien recibió un servicio filtrado del propio Omar.
El segundo mejor goleador en la historia del Club Guadalajara, ahora con 104 anotaciones, no definía frente al arco rival desde la Jornada 16 del Torneo de Apertura 2009, cuando fusiló al portero del Atlas, Mariano Barbosa, al primer minuto de aquel clásico. Posteriormente, Bravo entró en una batalla por reencontrarse con el gol, lo cual logró finalmente ante Querétaro.
“Siempre he sido un jugador de mucha fe, trato de aterrizar mis ideas a mi realidad, y de seguir trabajando, esto es así. Son momentos que uno disfruta y nada más, hay que mantenerse así, encontrar la suerte de esa forma y lo más importante es que el equipo está arriba”, dijo Bravo.
Pese a que en el arranque del duelo ante Gallos todo indicaba que Bravo se iría en blanco una vez más, comentó que ya estaba muy acoplado a la dinámica del equipo. “Desde que empezó el partido me sentí bien con mis compañeros; fuimos hilvanando jugadas, desafortunadamente no caía el gol y al final se concretaron dos y eso fue muy bueno”.
Por su parte, Javier El Chícharo Hernández, quien fue a celebrar de manera eufórica el tanto anotado por Bravo, reconoció la satisfacción que le dio que su compañero por fin pudiera anotar en la presente temporada.
“Siempre hemos dicho que aquí lo que importa es que ganemos, sea quien sea el que anote el gol, a Omar esto le va a brindar mucha confianza para que siga teniendo grandes actuaciones”.
A esta alegría se agregó que El Chícharo aumentara su cuota goleadora a siete tantos en cuatro partidos. “Me ilusiona más la tabla general, donde está todo el equipo, ahora tenemos cuatro victorias y 12 puntos sumados, siempre digo que lo principal es el resultado grupal”.






