Qué hacer con Juárez

Día con día

Héctor Aguilar Camín

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  • 2010-02-08•Al Frente

Un alud de reclamos y condenas ha sepultado las tareas informativas de la prensa nacional a propósito de la última matanza de Ciudad Juárez.

La brutalidad del hecho no es menor: un grupo de pistoleros cuasi adolescentes bloquea una calle, entra a dos domicilios en busca de una fiesta y deja un rastro de 16 muertos, entre ellos varios jóvenes que nada tenían que ver con el ajuste de cuentas entre pandillas que es el presunto origen de la represalia.

El Presidente da una explicación apresurada: se trata de otro pleito entre bandas de narcomenudistas, pero no comparte la información de donde viene su dicho.

La prensa voltea indignada y acusatoriamente contra las autoridades, no contra los asesinos. Las autoridades no tienen respuesta, ni siquiera tienen información. Los medios tampoco, pero no se dedican a buscarla sino a gritar por el hecho y a vapulear al gobierno, en particular al federal, aunque el estatal se lleva lo suyo.

El presidente municipal de Ciudad Juárez, en cambio, aparece en la televisión declarando largamente, en un tono más propio de víctima o de reclamante que de corresponsable de la violencia que reina en su municipio.

En el alud de reclamos sobran diagnósticos airados: la cosa no puede seguir así, la sociedad está a merced de los asesinos.

El consenso es que la estrategia del gobierno en esa ciudad falló, aunque nadie sabe bien a bien en qué consiste la tal estrategia.

El acuerdo de que el camino elegido fracasó es tan generalizado como la ausencia de propuestas de qué hacer en cambio. El Presidente propone un programa social.

Alguien dice que la excepcionalidad del caso pide un estado de excepción para la ciudad. Inmediatamente es descalificado: todo menos eso.

Las mantas de juarenses que protestan piden que salga el Ejército de la ciudad. Pero no son el Ejército ni la Policía Federal los que disparan y matan en Juárez.

Las ejecuciones son en abrumadora mayoría acciones de delincuentes. ¿Cómo detener a esos ejecutores? Sacando al Ejército y a la Policía Federal de Ciudad Juárez?

El gobernador anuncia una medida vistosa: mudar los poderes del estado a Ciudad Juárez, volverla capital de Chihuahua. No acaba de decir esto cuando está pidiendo ya 3 mil millones a la Federación para acompañar su mudanza con el programa social prometido por el Presidente.

¿Qué hacer con Juárez? Podríamos empezar por preguntar a los juarenses qué quieren ellos que se haga con su ciudad y hacer lo que quiera la mayoría. Porque está claro que lo que queremos los no juarenses para Ciudad Juárez, sencillamente, no está claro.

acamin@milenio.com