Haití. “Otra vida”

Padres insisten en regalar a sus hijos

  • 2010-02-08•Fronteras

Yo daría de nuevo a mi hijo. Ansitho merece una vida mejor a la de nosotros”, dijo Anchello Cantave, un campesino de Callebasse, un caserío a una hora al este de Puerto Príncipe, donde como otros padres entregó a su hijo de 5 años a misioneros de Idaho.

Enterrados en un destino de infortunio, los habitantes de Callebasse recibieron la visita de los diez misioneros bautistas de Idaho (noroeste de EU), “dos días después del terremoto” del 12 de enero, que en este pueblo montañoso derrumbó unas 50 casas, la mayoría de aquellos padres que aceptaron que alguno de sus hijos “partiera con los extranjeros a otro país”.

Cantave, de 36 años, está convencido de la buena voluntad de los diez estadunidenses presos en Haití desde hace una semana e inculpados de “secuestro de menores y asociación criminal”, tras haber sido detenidos el 29 de enero con 33 niños en la frontera con República Dominicana sin permisos.

En tanto, el abogado haitiano de los misioneros, Edwyn Coq, renunció tras ser acusado de haber intentado corromper al juez para que liberara a sus clientes, anunció ayer.

Callebasse/AFP