Más de 200 mil tienen entre 25 y 34 años
SEP: un millón de profesionistas no quieren trabajar
2010-01-29•Política
Cerca de un millón de personas que cuentan con estudios superiores, sobre todo de estratos sociales altos, no quiere trabajar pese a tener la oportunidad de hacerlo, de ellos poco más de 200 mil tienen entre 25 y 34 años, lo que significa una “pérdida” para el desarrollo del país.
En los cuatro años de licenciatura de esos jóvenes se calcula que se gastaron 37 mil 600 millones de pesos —el promedio anual por estudiante oscila en 47 mil pesos—, cifra equivalente a 1.6 veces el promedio de la UNAM.
Al dictar la conferencia magistral “Panorama del mercado laboral de profesionistas”, en la Universidad Autónoma Metropolitana, Rodolfo Tuirán, subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública, refirió que hasta el tercer trimestre de 2009, 930 mil profesionistas aunque les ofrecieron trabajo no quisieron laborar.
De ellos, más de 200 mil tienen entre 25 y 34 años, lo que representa 21.5 por ciento; otros 150 mil tienen 65 o más años (16 por ciento); en el rango de 35 a 45, alrededor de 155 mil; de 45 a 54, suman 160 mil, y de 55 a 64, 165 mil.
Es una situación “preocupante” que la gente en la edad de mayor productividad no trabaje, pues son personas “formadas, calificadas y que, sin embargo, no están explotando su potencial en el mercado laboral”, dijo Tuirán en entrevista posterior durante el seminario “Utilidad y buenas prácticas en los estudios de seguimiento sobre estudiantes, egresados y empleadores”.
En contraste, se ha reportado un incremento entre aquellos que sí quieren laborar pero no encuentran oportunidad. Mientras en años anteriores se sumaban entre 200 mil y 250 mil desempleados, hasta el tercer trimestre del año pasado había casi 400 mil.
Así, casi 15 por ciento de los jóvenes recién egresados no encontraba empleo; esto demuestra que son ellos “quienes pagan el costo que significa la falta de experiencia y de acceso a redes sociales para obtener un puesto”. De ellos, más de 50 por ciento son jóvenes menores de 30 años.
Los profesionistas “inactivos no disponibles” son aquellos que simplemente no quieren trabajar por “percepciones sobre la operación y el funcionamiento del mercado laboral, razones culturales, de desigualdad entre hombres y mujeres. Es una mezcla de muchos factores”.
Se trata, dijo Tuirán, de personas de niveles económicos altos, toda vez que 80 por ciento de los 930 mil se ubica entre el sexto y el décimo decil de ingreso, es decir, no pertenecen a
sectores marginales.
Esto implica que, probablemente, no todos estudiaron en instituciones públicas, pero sí representó una inversión de las familias que no reditúa ni al egresado ni al país en su conjunto.
La mayor proporción de los 200 mil jóvenes inactivos son mujeres, lo que significa un dato importante, “si queremos construir una sociedad más igualitaria”.
- Claves
“Bono demográfico”
• Todos aquellos que no quieren trabajar estudiaron diseño gráfico, enfermería, bioquímica, química farmacéutica, ciencias de la salud, nutrición, filosofía y humanidades, artes plásticas, diseño de interiores, industrial y textil, antropología, arqueología y etnología.
• Al no colocar a los profesionistas se corre el riesgo de perder “el bono demográfico” de jóvenes. Se requiere que obtengan remuneraciones adecuadas porque después se volverán adultos mayores que requerirán de servicios de salud y jubilación.






