Para comprar palomitas
El asalto a la razón
Carlos Marín
No extraña que el gobierno de Felipe Calderón, por medio de la PGR, busque tumbar la ley que permite matrimonios entre homosexuales y, además, que estas parejas tengan derecho a la adopción de hijos.
¿A quién sorprende que el PAN sea un partido conservador?
Los panistas actúan en función de sus principios, afines desde su fundación a los de la Iglesia católica, y suelen ser sensibles a las presiones de la ultraderecha.
Tampoco es desconocido que, en su agenda política y social, Acción Nacional y sus gobiernos no consideran, pero ni de lejos, la defensa de los derechos de la comunidad lésbico-gay.
Pero aunque el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, juzga como “un error serio” la impugnación ante la Suprema Corte, lo cierto es que la PGR tiene la facultad de promover recursos de inconstitucionalidad contra leyes que interprete contrarias a la Carta Magna.
Si otras legislaciones (del IMSS, ISSSTE o lo previsto para la asignación de la patria potestad en caso de divorcio) no contemplan las bodas entre homosexuales, vale la pena comprar palomitas y aguardar el espectáculo de las argumentaciones.


