Cabañas en los medios
Cambio de frecuencia
Fernando Mejía Barquera
El atentado que sufrió Salvador Cabañas generó expresiones mediáticas dignas de analizarse: 1) alteró la agenda de temas que los actores políticos trataban de colocar en los medios ese día y la agenda que los propios medios tenían diseñada; 2) la publicación en internet de una foto con la imagen del goleador paraguayo herido volvió a generar debate en torno a la ética periodística; 3) las “redes sociales” se constituyeron nuevamente en espacio de opinión para personas que habitualmente no tienen acceso a los medios tradicionales y en fuente de todo tipo de versiones y especulaciones; 4) la población se enteró de las investigaciones sobre el caso a través de una estrategia de “suministro dosificado de información” por parte de la Procuraduría del DF; suministro que fue creciendo conforme aumentaban en los medios las críticas al gobierno capitalino.
AGENDA SETTING
Por razones de conveniencia política o económica, de convicción periodística o de competitividad dentro del mercado informativo (una exclusiva tiene más valor que una noticia publicada por todos), los medios tratan de posicionar en la agenda ciertos temas. Los políticos, por su parte, tratan de colocar en ella asuntos que puedan resultar benéficos para sus intereses o proyectos. Pero a veces se producen acontecimientos que entran por sí mismos a la agenda y desplazan o subordinan cualquier otro tema.
El lunes, por ejemplo, el diario La Jornada colocó en su portada, como cabeza principal, una nota que en circunstancias “normales” probablemente hubiera “prendido”: un presunto abuso de los recursos del Imjuve por parte de la líder del PAN en el DF. El gobierno federal, a su vez, trató de colocar como tema principal para ese día la puesta en marcha del Acuerdo Nacional Para la Salud Alimentaria con el que pretende combatir la obesidad. Ambas noticias pasaron a segundo plano porque la atención pública se dirigió hacia el “caso Cabañas”. Algo similar ocurrió el 4 de noviembre de 2008, cuando los medios habían preparado coberturas especiales para la elección de Estados Unidos, acontecimiento relegado a segundo plano por la muerte de Juan Camilo Mouriño.
PUBLICAR O NO PUBLICAR
El sitio Sendero del Peje (sdpnoticias.com) publicó el lunes por la mañana una foto —distribuida, según ellos, por la agencia Cuartoscuro— donde aparece Salvador Cabañas tendido en el piso y con manchas de sangre. En diversos medios aparecieron de inmediato críticas por publicar esa imagen. Algunos conductores radiofónicos la consideraron “de mal gusto” y una “falta de respeto”. SDP argumentó que el periodismo existe para mostrar la realidad.
¿Era imprescindible publicar esa foto? No ¿Los medios que lo hicieron incurrieron en “falta de ética”? Tampoco. Hasta ahora es la única imagen que muestra al jugador del América herido en el lugar de los hechos y, quiérase o no, cubre una parte de la reconstrucción periodística del acontecimiento. Cada medio decide qué publicar. Recuerdo que el 24 de marzo de 1994 el diario El Nacional decidió no incluir en su edición fotos de Colosio muerto: colocó en su portada una imagen del político sonorense con el brazo derecho levantado, sonriente y agitando la mano en señal de “adiós”.
BAR BAR
Durante la mañana y la tarde del lunes, el tono prevaleciente entre comentaristas y conductores de radio y tv sobre la agresión a Cabañas era de crítica a las autoridades por “corruptas” al permitir el funcionamiento irregular del BarBar, y al gobierno del DF por el “clima de inseguridad”. En internet las críticas e insultos al gobierno en chats, blogs y foros se mezclaban con rudos debates e intercambio de insultos entre individuos que se identificaban como paraguayos, chilenos, argentinos y mexicanos; también se generaron especulaciones de todo tipo sobre las causas de la agresión a Cabañas y su estado de salud.
Para las cinco o seis de la tarde, el fantasma del “caso Stanley” empezó a rondar en torno al “caso Cabañas”. Y antes de que el tono de las críticas subiera, el procurador del DF, Miguel Ángel Mancera —que había dado entrevistas a prácticamente todos los noticiarios de radio y televisión desde las siete de la mañana— decidió poner en marcha una estrategia para detener las impugnaciones. A las 22 horas ofreció una conferencia de prensa para mostrar a los medios el video donde aparecen El JJ y su guarura, El Paco, principales sospechosos del atentado.
DOSIS DE INFORMACIÓN
Se trató de una “versión corta” de ese video, porque el funcionario reservó la “versión larga”, mucho más completa, para exhibirla en el noticiario nocturno del Canal 2, el de mayor audiencia en la tv, donde, además, apareció a cuadro en su enésima entrevista del día. La estrategia funcionó. Al día siguiente las críticas en los medios hacia el gobierno del DF disminuyeron drásticamente. La pregunta para los próximos días es cuánta información adicional tiene la procuraduría y cómo dosificará. ¿Resolverá el caso o apostará a que el tema vaya saliendo de la agenda y sea sustituido por uno nuevo?


