Representan la riqueza musical de Veracruz y Michoacán
Los Folkloristas editan dos nuevas antologías
2009-12-23•Cultura
Con materiales provenientes de su amplia discografía, el grupo Los Folkloristas inició el año pasado la edición de una serie de antologías con música de Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela. La colección se enriquece ahora con dos discos que contienen un muestrario sonoro de los estados de Veracruz y Michoacán.
José Ávila, fundador del grupo, y director de la compañía Fonarte Latino, editora de las antologías, dice en entrevista que estas recopilaciones “representan la riqueza musical de los dos estados. De Veracruz, por ejemplo, tenemos la vertiente del son jarocho y la del son huasteco, en el mismo estado, aparte de la música indígena. Eso nos permitió sacar todo un disco con la música de Veracruz”.
El grupo ha tenido un gusto especial por la música de estos dos estados, asegura Ávila. “Es importante el panorama que se da de la música veracruzana tendiendo a las raíces. Afortunadamente los jóvenes veracruzanos han tomado su música y la han expresado ya de diversas formas. Han creado nuevos sones, han adoptado nuevas dotaciones instrumentales, nuevos instrumentos y han tenido la libertad del creador de hacer algo diferente”.
La mayoría de las piezas contenidas en el disco de Veracruz son tradicionales, si bien hay una obra reciente. Desde los inicios del grupo, hace 43 años, Los Folkloristas siempre han mantenido en su repertorio las pirecuas, género de música michoacana por excelencia. “La pirecua nos parece una expresión bellísima del folclor mestizo con una gran raigambre indígena, dado que la mayoría de las pirecuas se cantan en purépecha, idioma que se mantiene en el estado. El disco incluye varias pirecuas, pero también la vertiente del son, porque allá se da el son de tierra caliente con el arpa grande. También están las balonas, un género muy especial, que en sus letras refleja la picardía de la gente de tierra caliente”.
En la antología de Michoacán no podía faltar “La danza de los viejitos”, pieza de gran tradición que es interpretada en una especie de suite con diferentes versiones. “Como la danza es una parte muy importante de esta pieza instrumental, nos inventamos el huarachófono para simular el zapateado del huarache, que es parte de la rítmica de la pieza. Y digo que es una suite porque no tocamos todos los sones que existen, sino sólo fragmentos que vamos uniendo”.
Ambas grabaciones son representativas del trabajo de muchos años de Los Folkloristas, pues incluye cintas que fueron grabadas desde 1967 hasta hace un par de años. “La mayoría de las piezas ya se habían editado, pero es muy difícil tenerlas porque algunos discos ya no se consiguen. Sólo quien tenga la colección completa de nuestros discos podría contar con casi todos estos materiales”.
Las antologías han sido muy bien recibidas en el mercado, asegura José Ávila. “Se hizo un surtido general a las tiendas y en algunas ya se agotó y piden más ejemplares. Esa es una buena señal. Los discos están marcados por la diversidad, que es el sello distintivo de Los Folkloristas. Por ejemplo, los grupos de son jarocho no tocan son huasteco y viceversa. Pero en el caso nuestro tocamos los dos estilos, además de otras cosas”.
Gracias a estos discos y a que el grupo se mantiene activo, los jóvenes escuchan la música popular de México y América Latina que incluyen en su repertorio. “En las presentaciones siempre hay jóvenes que se acercan para mencionarnos que ellos habían escuchado a Los Folkloristas, que sus papás les ponían nuestros discos y que crecieron con nuestra música. No conozco grupos que abarquen tantos estilos como nosotros, todos se especializan en un género. Nosotros siempre hemos seguido con nuestra línea, que es tocar lo más apegado posible a la música original, de México y Latinoamérica, que es lo que ha mantenido el grupo durante todos estos años”.






