Y sigue la tele dando

El pozo de los deseos reprimidos

Álvaro Cueva

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  • 2009-12-21•Hey!

Quién sabe por qué, pero la televisión de 2009 se niega a morir. Esto es sólo un poco de lo mucho que podemos comentar hoy.

LA BODA DEL AÑO: El jueves me quedé como tarado con la transmisión en vivo de la boda de Gloria Trevi, que conmovió a México y al mundo, por Telehit.

Primero, por el caso. La vida de Gloria Trevi supera las truculencias de cualquier telenovela.

Hace diez años, esta grandísima estrella de nuestro firmamento artístico era catalogada como una criminal. Ahora, como una heroína que se casa de blanco y con la frente muy en alto nada más y nada menos que en una catedral.

Y segundo, por la transmisión de la boda. Fue espantosa de principio a fin, tanto por sus errores técnicos como por la estupidez de los comentarios que se emitieron. ¡Qué onda!

No nos hagamos tontos, tenemos que discutir ya el papel de Telehit antes de que ocurra algo peor.

Yo puedo entender, por ejemplo, que un canal abierto local como MTY Televisión transmita una boda como la de Óscar Burgos. Es normal. Entra en sus parámetros.

Lo que no puedo entender es que un canal de paga con proyección internacional haga lo mismo, en semejantes términos, porque eso ensucia el cable y las antenas directas al hogar.

Uno no paga una lana de cable al mes para que lo traten como en un canal abierto local. ¿O sí?

GANÓ TORREÓN: El jueves acabó “Mexico’s next top model” por Sony. Como usted sabe, las dos finalistas fueron Mariana de Torreón y Nohemí del Estado de México.

Las dos, para ser concursantes de “reality show”, espontáneas y sin experiencia, eran buenas. Ganó Mariana aunque, insisto, Nohemí estaba al mismo nivel.

Hablemos de “Mexico’s next top model”. Como negocio, yo creo que Sony hizo más dinero que nunca en su vida porque el mercado mexicano, con todo y la crisis, es muy generoso y estaba ansioso de nuevas opciones.

La cosa es que este “reality show” sufrió de severas inconsistencias.

Al principio, era lo más gris del mundo porque nadie supo romper con las barreras culturales de las concursantes que les impidieron comportarse como las participantes de otros programas similares.

Después, a medida que entraron las intrigas, aquello se fue poniendo sabroso. Desgraciadamente, al final, perdió nivel.

Siento que los jueces dieron el primer lugar nomás porque lo tenían que dar, no porque estuvieran convencidos o porque tuvieran elementos para darlo.

¿Usted qué sintió? ¿Está Mariana al nivel de las otras “top models”? ¿No merecía Nohemí una mejor oportunidad?

HOMOFOBIA EN TELEVISA: El viernes sucedió algo muy penoso en “Matutino Express” de 4TV: Esteban Arce convirtió su programa en un ejercicio de desinformación, lo cual es delicadísimo si consideramos que se trata de un servicio informativo.

Resulta que fue Elsy Reyes, una especialista en sexo, a hablar de las diferencias entre orientación sexual y preferencia sexual.

Esteban, que desde un principio confundió el nombre de la muchacha, no la dejó hablar.

De los ocho minutos que duró esa sección, más de seis los dedicó a atacarla afirmando que la homosexualidad es “demencia animal”, que “no es natural” y comparándola… ¡con las drogas!

Esto es como para que Gobernación intervenga inmediatamente porque se cometieron demasiados errores.

Por un lado, es una absoluta falta de respeto llevar a una colaboradora para no dejarla hablar. Eso es protagonismo desbordado. Está mal.

Por el otro, cualquier persona puede pensar lo que quiera de lo que se le antoje, pero cuando asume el rol de conductor de un servicio informativo, ya no está hablando por él sino por la empresa a la que representa.

¿Televisa piensa que la homosexualidad es “demencia animal”? ¡Aguas!

¿FUE REALITY SHOW? El sábado, por Azteca 7, se transmitió el final de “Campeón Azteca”, un “reality show” de boxeadores avalado por el Consejo Mundial de Boxeo.

Consistió en dos peleas. Una, peso ligero. Otra, peso pluma. Ganaron Ricardo “Pelón” Domínguez en peso ligero y Miguel “Barreterito” Beltrán en peso pluma. Yo tengo mis objeciones.

Un “reality show” de boxeadores debe ser como “The contender” o como “The ultimate fighter”, que es otro tipo de deporte.

De lo que se trata es de que el público conozca la vida de quienes participan ahí, de que los vea crecer, de que apueste por sus favoritos.

¿Usted domina la vida de estos señores? ¿Usted se acuerda de cómo llegaron y de cómo perdieron? ¿Usted, ya, en el colmo de la desesperación, conoce sus nombres? ¡Por supuesto que no!

TV Azteca se concentró en las peleas (y en la comercialización), que eran muy espectaculares, pero no en la parte del “reality show”.

Por tanto, ¿qué vimos? ¿Un paquete de peleas entre gente nueva o la final de un “reality show” de verdad?

Piénselo bien porque ya se anunció “Campeón azteca 2” con boxeadores de peso gallo y mosca, y sería una lástima caer en lo mismo. ¿O no?