Quiere Humberto Busto crecer a través de todos sus personajes

El joven participa en la cinta de Jesús Magaña, con un personaje que además de desarrollar su capacidad como histrión, le permite reflejar su interés por la política del país; en el proyecto cinematográfico comparte créditos con Aislinn Derbez.
  • 2009-12-19•Personajes

Transformarse en cada uno de los papeles que realiza siempre ha sido una de las principales características  del histrión.
Transformarse en cada uno de los papeles que realiza siempre ha sido una de las principales características del histrión. Foto: Clasos

A diez años de haber iniciado su carrera en el cine, en la cinta Ajos y cebollas, Humberto Busto se encuentra creciendo tanto profesional como personalmente, y busca personajes más complejos en los que, además encuentre un mensaje, como lo hace en la cinta Abolición de la propiedad, basado en un texto del escritor José Agustín.

“De manera simbólica, este personaje significa la oportunidad de experimentar con muchas otras cosas que he aprendido en las otras ‘pelis’, o en los otros proyectos que he hecho, pues es un personaje mucho más complejo y que requiere de un trabajo profundo. Me interesó porque no estoy buscando trabajo, sino procesos creativos que me hagan crecer como artista y como ser humano, sobre todo. Además, de que me interesan los que puedan quedarse grabados en celuloide y ésta es como la mayor responsabilidad que tengo al pasar a ser adulto joven en todos los sentidos”, declaró el actor.

Bajo la dirección de Jesús Magaña y compartiendo créditos con Aislinn Derbez, el joven histrión se enfrenta también a su primer “statement político”, en una cinta que mezcla el suspenso con la comedia, dando toques tanto dramáticos como de farsa, en diálogos que reflejan una realidad nacional, a través de los problemas de una pareja.

“Estoy entrando en una etapa en donde creo que no es solamente el personaje es el que te atrapa, sino lo que estás contando: la historia. Justo porque, como las películas se quedan para siempre, es importante saber qué mensaje estás ejerciendo y creo que estoy entrando en un aspecto mucho más político de mi proceso personal, en donde me interesa qué está sucediendo en mi país”, reveló el actor, quien acompañó a Gael García Bernal en Amores perros.

El género de la cinta está basado en un thriller, aunque el intérprete lo definió más bien como una “comedia de suspenso”.

“Me va a regañar el director, pero este término salió en una conversación lúdica. Creo que es muy bueno porque maneja un tono con cierto toque de farsa, luego algo de comedia, luego como casi, casi de película mexicana serie B, y otras partes que son sumamente serias y dramáticas para luego ser juguetonas; sin embargo, están los dos personajes metidos en un lugar absolutamente oscuro, y donde están esperando a alguien que nunca llega”, puntualizó.

El plan de rodaje contempló dos semanas y media de filmación, en una sola locación, y luego de un trabajo de ensayos de más de un mes, pero el reto continúa, ya que, precisamente por sus condiciones, la película resulta diferente.

“Es la puesta, y podemos fallar, pero el cine tiene que apostar. Creo que en el cine está bueno no estar cómodo y cada quién ya está en la libertad de decidir, y eso es lo maravilloso del arte.

“Hay una frase de Antonioni que siempre me gusta: ‘Si el mundo y la vida va hacia una dirección, el arte tiene que ir en la dirección contraria’, y creo que ése es el intento, de forma muy humilde, en tener este acto de fe que es hacer una película”, concluyó Busto.

Lo que viene

Humberto Busto también espera el estreno, en el 2010, de cintas de ciencia ficción como Depositarios o Seres en las que participó; además de que alista el largometraje, que es producto de los trabajos realizados en el Rally Malayerba.

Abolición de la propiedad es considerada por José Agustín como su obra más extraña, la cual se refiere a situaciones de los años sesenta. La obra fue editada en 1969.

El fotógrafo Alejandro Cantú se sumó al proyecto, donde se utiliza la tecnología HD de la cámara F35, para luego realizar el cambio a 35 mm.

Ana Lucía Altamirano • Ciudad de México