Chile: con todo en la segunda vuelta

Daños Colaterales

Irene Selser

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  • 2009-12-14•Fronteras

Confirmando el favoritismo de los sondeos, el candidato presidencial Sebastián Piñera, próspero empresario de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), se impuso ayer en la primera ronda electoral por encima, incluso, de los porcentajes esperados, al lograr 44% de los votos, por encima de las preferencias durante la camapaña.

El oficialista Eduardo Frei, en segundo lugar (30%), se mostró confiado, sin embargo, en lograr imponerse en la segunda vuelta de enero, siempre y cuando salgan en su apoyo algunas de las fuerzas políticas de la coalición gobernante —la Concertación— que por primera vez desde 1989 se presentó dividida ayer. Dicho abanico de centro e izquierda moderada triunfó unido por primera vez en el plebiscito nacional del 5 de octubre de 1988, aglutinando a las fuerzas opositoras a la dictadura de Augusto Pinochet, en el poder desde el violento del presidente socialista Salvador Allende, en septiembre de 1973. Nacida como Concertación de Partidos por el No, en la coalición participan demócrata-cristianos, socialistas y socialdemócratas.

Eduardo Frei Ruiz-Tagle (conocido por su escaso carisma, su mala dicción y su excesiva parquedad), gobernó anteriormente el país (1994-2000), imponiéndose entonces con 57.98% de votos. Hijo del también ex presidente Eduardo Frei Montalva, su apellido es sinónimo de la democracia cristiana, cuyo partido fue creado por su padre en 1957, como parte de la reforma de la Falange Nacional. A pesar de que Frei Montalva recibió el apoyo de gran parte de la derecha chilena para impedir en 1964 la victoria del socialista Allende (que se impondría en 1970), y de convertirse luego en uno de los principales opositores a su gobierno de Unidad Popular, respaldando inicialmente al golpe militar de Pinochet, terminó sus días convirtiéndose también, al igual que Allende, en otra víctima del pinochetismo. Justamente hace unos días, la justicia chilena determinó que fue envenenado por órdenes de Pinochet.

Si el joven diputado independiente Marco Enríquez-Ominami, que ayer logró un impensable 17.8% de votos (algo inédito en los 20 años de Concertación, por tratarse además del hijo del dirigente político-militar, Miguel Enríquez, fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, muerto también por la dictadura) da su apoyo a Frei, le será muy difícil a Piñera alcanzar el Palacio de La Moneda. El otro candidato independiente, Jorge Arrate (5.5%), ex militante del Partido Socialista, al igual que Enríquez-Ominani, comprometió ayer su respaldo a Frei en enero para evitar “que la derecha llegue al poder”.