El atendible llamado de Martín Esparza
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Por la razón que sea, Martín Esparza está abriendo una vía de negociación que merecería ser escuchada.
Por primera vez desde el 11 de octubre, el líder del SME no coloca como punto número de cualquier acuerdo el que se cancele el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro. “Eso que se resuelva por la vía legal”, nos dijo anoche a Carlos Marín y a mí en MILENIO Televisión.
Pide, ahora, en primerísimo lugar, establecer un mecanismo que facilite la recontratación en la CFE de los electricistas que se han mantenido fieles a la causa del SME. Y que una comisión de buena fe (formada por el rector de la UNAM, José Narro, el director del IPN, Enrique Villa, y los senadores Manlio Fabio Beltrones, Gustavo Madero y Carlos Navarrete) ayude a hacer el acercamiento con el gobierno federal.
A cambio, según entendí, Esparza ofrece levantar la huelga de hambre y los plantones en las oficinas públicas, así como hacer de las movilizaciones del próximo viernes una protesta simbólica.
Son declaraciones en una entrevista: no más, no menos. Pero es un cambio de discurso, un punto de partida que, creo, los cinco notables convocados saludarán, en principio, de buen grado.
Difícil pensar que, en esta circunstancia, Esparza recurra a un ardid, a una trampa. Cincuenta días después parece, más bien, un movimiento táctico de sentido común, producto de la marcha de los acontecimientos.
No hay amenazas ni chantajes. Ya no son mensajes de guerra. Esparza, por la razón que sea, está abriendo una posibilidad de negociación que merecería ser atendida.
Narro, Villa, Beltrones, Madero, Navarrete y el gobierno federal tienen ahora la palabra.


