No tienen acceso a servicios ni medicamentos gratuitos por vivir en localidades apartadas
Mujeres indígenas se contagian más de VIH
2009-11-30•Tendencias
En México, las mujeres indígenas resultan ser de las más contagiadas con VIH/sida, en comparación con las que habitan en zonas urbanas, y lo preocupante es que la mayoría desconoce que padece la enfermedad, no tiene acceso a los servicios de salud ni tampoco a los antirretrovirales gratuitos por vivir en localidades muy apartadas.
José Antonio Izazola, director general del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/sida (Censida), explicó que “en los municipios que contienen 70 por ciento o más de población indígena se contabilizó la presencia de mil 786 casos acumulados, el 1.9 por ciento del total”. Es decir una prevalencia seis veces mayor a la nacional, que es de 0.3 por ciento. Izazola abundó en el Congreso Nacional de VIH/sida, que en el país hay 10 millones 250 mil indígenas censados, según los estudios estadísticos de 2004.
Para el funcionario, la mayor preocupación radica en que en este sector se concentran diversas prácticas de alto riesgo: siete de cada 10 indígenas habitan en una de las 156 mil localidades con menos de 2 mil 500 habitantes, muy dispersas y alejadas. Además, entre los pobladores indígenas existe una alta tasa de migración hacia EU donde, por lo regular, contraen el virus y suelen tener un mayor número de parejas sexuales.
“Cerca de 80 por ciento de los casos se registran en municipios de cuatro entidades: Quintana Roo, Hidalgo, Yucatán y Oaxaca, donde tenemos que realizar estrategias de prevención”, aseveró el funcionario y especificó que de acuerdo con el total de contagios, 20.7 por ciento corresponden a mujeres indígenas, una cifra alta si se considera que entre la población no indígena el índice representa 16.5 por ciento.
“El 54.1% de los casos de transmisión de las indígenas fue por contacto heterosexual, que resulta elevado si se compara con la población no indígena, donde la cifra fue 43.1%”, comentó Izazola y anunció que en comunidades rurales se están afinando estrategias basadas en la búsqueda activa para ver la prevalencia de VIH y de otras infecciones de transmisión sexual.
“En el noroeste del país, el problema no es el VIH, sino la sífilis congénita, entonces lo que estamos haciendo es un incremento del diagnóstico, pruebas, encuestas para poder tener mejores datos.
“El material social y educativo se está traduciendo a sus lenguas. Hasta ahora nuestro material estaba enfocado a la población urbana.
“Además se usarán unidades de atención médica móvil para acercar los tratamientos, el reto es acercar los servicios de salud especializados a esa población” concluyó.
No se sabe
En las comunidades rurales sólo una de cada cuatro mujeres sabe que el uso del condón protege contra el contagio del VIH, una de cada cinco no sabe que existe la enfermedad y una de cada dos no sabe que se transmite al tener relaciones sexuales.
Los contagios también están muy ligados a que muchas de las mujeres indigenas desconocen sus derechos, en parte debido a la violencia de género, lo que dificulta el acceso a los servicios de salud y deriva en exclusión social.






