Filipinas. La presidenta Gloria Arroyo pide cesar la “violencia insensata”
Comando decapita a 22 secuestrados
2009-11-24•Fronteras
Veintidós personas, entre ellas 13 mujeres, que formaban parte de un grupo de políticos y periodistas tomados como rehenes en el sur de Filipinas, fueron halladas muertas ayer, en un acto que fuentes locales vinculan a rivalidades políticas entre candidatos para los comicios de gobernador, previstas para 2010. “Nuestras tropas llegaron a la zona de la toma de rehenes y fueron blanco de disparos”, afirmó el mayor general Alfredo Cayton en declaraciones a la radio, al dar cuenta del mortal hallazgo.
“Hemos encontrado 22 cadáveres. Nuestros hombres siguen rastreando la zona para encontrar a los demás”, añadió el militar, afirmando que los rehenes fueron “asesinados por hombres armados”.
Poco antes, un vocero del ejército, el coronel Romeo Brawner, indicó que sicarios ligados a un poderoso político local habían tomado como rehenes a 40 personas, entre ellas algunos de sus rivales y 20 periodistas locales.
El secuestro se produjo en la provincia de Maguindanao, en la isla de Mindanao.
Brawner confirmó la cifra de 22 muertos. “Creemos que otros cuerpos han sido enterrados y los estamos buscando”, agregó a la televisión ABS-CBN.
El vicealcalde de la vecina localidad de Buluan, Ibrahim Mangudadatu, dijo que entre las víctimas figuran su esposa, dos hermanas, tres abogados y varios periodistas locales. “Todos fueron asesinados y decapitados”, aseguró. Mangudadatu dijo que había enviado a su mujer, Genalyn, y a sus hermanas a presentar su candidatura para el puesto de gobernador de la provincia de Maguindanao en las elecciones de mayo próximo. “Hablé con mi esposa antes de que fuera asesinada y me dijo que fueron secuestrados por orden de (Datu Unsay) Ampatuan”, alcalde de Shariff Aguak y jefe del clan rival de Mangudadatu.
Los ajustes de cuentas y la violencia entre clanes rivales son habituales en el sur de Filipinas, donde además existe un conflicto armado entre el ejército y rebeldes separatistas musulmanes.
El gobierno filipino expresó su indignación por el hecho y prometió castigar a los autores de la “masacre”. “Es una horrible masacre de civiles, que no tiene precedentes recientes”, dijo Jess Dureza, consejero de la presidente Gloria Arroyo.
“Debe cesar esta violencia insensata. Pido que sea decretado el estado de emergencia en la región, y que se confisquen todas las armas”, añadió. Los soldados rescataron los cuerpos en la localidad de Ampatuan, unos 930 kilómetros al sur de Manila.
Al menos otras 20 personas continúan desaparecidas y se teme que también hayan muerto, dijo el asesor presidencial Jesús Dureza.“No se libraron ni mujeres que estaban trabajando ni los periodistas”, lamentó.
Los cien hombres armados, presuntamente liderados por Ampatuan, bloquearon tres vehículos usados por las víctimas antes del mediodía de ayer y los llevaron como rehenes a una aldea cercana en una zona montañosa.
Entre tanto, el consejero presidencial Gabriel Claudio expresó su consternación por el incidente y prometió llevar a los asesinos ante la justicia. “Estamos en shock e indignados”, dijo. “Se hará justicia y se castigará a los autores, quienes quiera que sean”.
Periodistas muertos
- El Sindicato Nacional de Periodistas de Filipinas dijo que al menos diez reporteros locales estaban entre los rehenes y se teme que también hayan sido asesinados.
- “Nunca en la historia del periodismo los medios noticiosos sufrieron una pérdida de vidas tan fuerte en solo un día’’, dijo en un comunicado el grupo Reporteros Sin Fronteras, con sede en París.
- En el sur del país son comunes los comandos armados, entre ellos rebeldes musulmanes que intentan crear un gobierno independiente frente a la mayoría católica. Los políticos también suelen mantener ejércitos privados.






