Este fenómeno presupone el inicio de su carrera delictiva: CIDE
DF y Edomex: 15% de reos se hacen adictos en prisión
En cárceles del Distrito Federal y el Estado de México se induce al consumo de drogas a 15 por ciento de reos, de acuerdo con la tercera Encuesta a Población en Reclusión realizada por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
En este estudio de opinión se precisa que muchos internos no consumían estupefacientes cuando llegaron a los centros carcelarios de dichas entidades, sino que fue durante su estancia ahí cuando adquirieron la adicción.
Más aún, se señala que este fenómeno de inducción de adicciones puede ser determinante para una carrera criminal futura.
En el estudio se reitera que 15 por ciento de internos consumió algún tipo de droga o alcohol en las prisiones. Sin embargo, la cifra podría ser mayor, pues no todos aceptan que son adictos por temor a represalias.
Cada reo que admitió consumir estupefacientes en los penales invierte en promedio 200 pesos mensuales para adquirirlos.
Principales delitos
En la encuesta se señala que los delitos más comunes cometidos por los internos (antes de que ingresen a las cárceles) son el robo simple y con violencia, aunque predomina este último, pues se presentó un incremento de 7 por ciento en relación con los dos estudios anteriores (2002 y 2005),
En el informe se explica también que se ha hecho común la portación de armas al momento de los asaltos, pues 26.9 por ciento de detenidos aseguró haberlas utilizado. De estos encuestados, 71.5 por ciento aprendió a utilizarlas antes de los 20 años y uno de cada tres antes de los 17.
Aunque en ambas entidades el delito más común es precisamente el robo, en el Estado de México se observa una tendencia al alza entre los detenidos por ilícitos contra la salud y violaciones (11 por ciento en los dos casos).
De hecho, en el caso de los delitos sexuales, más de la mitad de los hechos denunciados en esta entidad fueron cometidos contra menores de 16 años.
En tanto, de los sentenciados por ilícitos contra la salud, en 12 por ciento de los casos se reportó que policías o alguna autoridad participó en la comercialización de estupefacientes. Pero esta cifra, advierte el CIDE nuevamente, podría ser mayor, pues muchos internos no denuncian por temor a ser agredidos.
En el caso de las mujeres, el número de detenciones por delitos contra la salud se incrementó 31 por ciento en relación con la encuesta anterior, refiere el análisis de este centro de estudios.
De acuerdo con el reporte, 36 por ciento de los recién ingresados son reincidentes. Asimismo, se revela que un importante número de reos son extorsionados por policías, los cuales piden dinero a cambio de no reingresarlos en los penales.
Condiciones de vida
El estudio revela que 74 por ciento de los reclusos tiene acceso a un televisor, mientras 20 por ciento reportó que carece de agua suficiente para uso personal.
Se indica también que 65 por ciento de los reos comentó no haber recibido atención médica mientras tenía algún padecimiento en la cárcel, además de que hay una tendencia al alza en cuanto a la falta de comida en los penales.
Por ello, en el informe del CIDE se asegura que en los siete años recientes se han deteriorado las condiciones de vida en los reclusorios, fenómeno que se combina con un sobrecupo de 112 por ciento en los centros penitenciarios de ambas entidades.


