Una telenovela en 35 mm
Kiss Kiss Bang! Bang!
Maximiliano Torres
En cuanto a respuesta de públicos, el jueves en la noche en Monterrey, fue más concierto de rock la función de Luna nueva que la presentación de Gustavo Cerati.
No es recomendable ver cine siendo rehén de un coro de niñas en ebullición hormonal, pero admito que esta reacción desbordada de preventas agotadas, filas impacientes y ovaciones de estadio ayuda a comprender el valor de la franquicia Crepúsculo en estos tiempos.
Las generaciones que quedaron desamparadas por Anne Rice, True blood y otras tradiciones vampíricas recientes necesitaban su propio ‘crush’ y ahora lo tienen.
A diferencia de otros conceptos de cine y TV, la saga Crepúsculo es 10 por ciento ejercicio del género y 90 por ciento subtexto sobre la sensualidad del vampiro.
Siendo la segunda parte de tres, Luna nueva no se salva de ese estancamiento narrativo que aqueja a algunas trilogías, esa zona de poca acción.
Edward Cullen (Robert Pattinson) lo ha pensado mejor y tiene que cortar con Bella por su propio bien. Abandonada por el vampiro de la prepa (que también es el chico con el mejor carro en la escuela), Bella sufre la crisis de la primera ruptura de un noviazgo y busca consuelo con Jacob (Taylor Lautner), sólo para descubrir que tiene una suertecita para acabar con galanes que no son humanos…
Curiosamente, ahora que Robert Pattinson tiene menos tiempo a cuadro y Taylor Lautner entra al quite, Luna nueva mejora mucho con respecto a su pasada entrega, Crepúsculo.
El nuevo director consignado a este proyecto, Chris Weitz, sigue sin poder hacer mucho a nivel de actuaciones, pero hay que reconocer que, como espectáculo, Luna nueva tiene depurados efectos visuales, un par de logrados montajes y una supervisión musical de buen gusto. Su guión continúa siendo la principal debilidad y su duración de dos horas diez minutos lo hace evidente hasta el cansancio.
Aun cuando ésta no deja de ser una película, dudo alguien vaya a verla exigiendo algo más que sus torsos desnudos y frases cursis. Luna nueva es una telenovela en 35 mm y quien así la perciba enloquecerá. Tampoco dudo que Álvaro Cueva la quiera en DVD ¡Ya!


