Comerciantes del crucero temen mayores afectaciones en sus ingresos

Ampliarán demolición del puente Rangel Frías

El Cabildo decidió que la nueva obra se asignara sin licitación a la empresa Dycusa.
  • 2009-11-22•Metrópoli

Los pasos laterales  están bloqueados debido a las obras, lo que deja literalmente fuera de alcance a los negocios establecidos.
Los pasos laterales están bloqueados debido a las obras, lo que deja literalmente fuera de alcance a los negocios establecidos. Foto: Zyntia Vanegas

Mientras el Cabildo de Monterrey acordó demoler la rampa sur del puente vial en Rangel Frías y Lincoln, los vecinos y comerciantes se mostraron molestos y temerosos a padecer mayores afectaciones a sus vidas y su economía.

Tras detectar fallas estructurales en la rampa del ala sur del paso a desnivel de la avenida Rangel Frías en su cruce con Lincoln, el Municipio de Monterrey recibió la aprobación del Cabildo este sábado en sesión extraordinaria, para iniciar los trabajos de demolición de esa obra y su posterior reconstrucción.

Se acordó que la empresa Dycusa, que ya labora en la reparación de la rampa de ala norte, continúe con los trabajos de la siguiente bajo el mecanismo de asignación directa, es decir, sin abrir la obra a licitación pública.

El alcalde de Monterrey, Fernando Larrazábal Bretón, dijo durante la sesión que no desea correr riesgos y por eso hizo tal petición al cabildo, apoyado en un dictamen de la Universidad Autónoma de Nuevo León que detectó las fallas estructurales; sin embargo aún no se define el costo de los trabajos que se realizarán.

Hace unas semanas fue necesario demoler el ala norte del mismo paso a desnivel, pues el 26 de septiembre las deficiencias estructurales hicieron que se viniera abajo parte de la obra; ahora tocará reparar la parte complementaria.

Pero tras conocer la decisión, los propietarios de negocios aledaños al puente vial Rangel Frías y la avenida Lincoln se encuentran desesperados y preocupados, ya que han tenido pérdidas cuantiosas durante lo que lleva cerrada la zona por las reparaciones, y luego de que ayer se aprobara la demolición del ala sur temen que aumenten sus pérdidas.

Héctor Santos, propietario de Pollos Goyo, uno de los locales afectados, señaló que han tenido que adoptar otras alternativas para no perder los clientes.

“Pusimos algunos anuncios de que estamos abiertos, aunque no tengan acceso por los trabajos del puente.

“Si por decir teníamos 20 clientes, ahora tenemos siete, y tenemos un carrito donde una persona se va a vender en la avenida Leones y prácticamente aquí sólo producimos”, señaló.

Un recorrido por el crucero reveló que son más de 15 los negocios ubicados en las laterales del crucero que han visto bajar sus ventas y clientela debido a los cierres.

“La pregunta es quién nos va pagar a nosotros la renta, la luz, los impuestos ahora que lo vuelvan a tumbar, qué vamos hacer para trabajar, cuántas familias, de cuántos negocios nos vamos a quedar otra vez sin trabajo, quién nos van a pagar todos los gastos que nos ocasione.

“Ellos nomás se lavan las manos”, lamentó Dora González, propietaria de Transportaciones Lincoln.

Hasta el momento no se ha determinado la fecha de inicio de la demolición del ala sur, y los trabajos continuaban hasta ayer en el ala norte.

Emproblemados
La obra se colapsó el 26 de septiembre del presente año por deficiencias en su construcción, según determinó un estudio a cargo de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Tras detectar fallas estructurales en la rampa del ala sur, el Cabildo aprobó este sábado en sesión extraordinaria, iniciar los trabajos de demolición de esa obra y su posterior reconstrucción.

También los ediles acordaron que la empresa Dycusa, que ya labora en la reparación de la rampa del ala norte, continúe con los trabajos de la siguiente en asignación directa, es decir, sin ningún proceso de licitación.

Monterrey/Ricardo Alanís y Zyntia Vanegas