Crónica:
Desfile exprés de 23 minutos
2009-11-22•Política
Sólo 23 minutos bastaron para que desfilara el contingente que encabezó el Colegio Militar para conmemorar el 99 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana en el Zócalo de la ciudad. La gente apenas si alcanzó a verlos —de hecho la asistencia fue baja—, pues fue tan rápido que solamente alcanzaron al contingente de la Federación Mexicana de Charrería, los últimos en el desfile.
Contrario a otros años, a veces tan largo que hasta las tablas gimnásticas —que no estuvieron esta vez— se hacían monótonas, ayer bastaron sólo unos minutos para cumplir con el protocolo.
A pesar de que el desfile inició a las 10 en punto, la cita para la mayoría de los participantes fue desde la 6 de la mañana, quienes se instalaron a lo largo de toda la avenida Pino Suárez.
Los integrantes del Cuerpo de Infantería se arreglaban entre ellos, las calles estaban bañadas de orines y los caballos estaban perfectamente arreglados con bombones —verdes, blancos y rojos— sobre la crin.
Fueron 800 jinetes, entre hombres y mujeres, con número igual en caballos, según los datos que soltó al final el general diplomado de Estado Mayor, Sergio Ayón Rodríguez, al presidente Felipe Calderón.
El Ejército participó con mil 50 efectivos montados, entre ellos 200 mujeres, algunas vestidas como adelitas. Los asistentes pudieron observar a los integrantes de los cuerpos de Defensa Rural, como los Cuerudos de Michoacán, Los Villistas de Durango y Los Zapatistas de Morelos.
El desfile también contó con la participación de miembros de la Federación Mexicana de Charrería.
Calderón estuvo acompañado del senador Ricardo García Cervantes, el diputado Francisco Javier Salazar; el secretario de Defensa, el general Guillermo Galván; el secretario de Marina, almirante Mariano Saynez, y del presidente de la Suprema Corte, Guillermo Ortiz Mayagoitia.
Además de su esposa, Margarita Zavala, y sus tres hijos: María, Juan Pablo y Luis Felipe.
El desfile se dio “sin novedad”, pasaron los contingentes del Ejército, cuadrillas de jinetes caracterizados como los aliados de Villa y Zapata. Lo que llamó más la atención del público fueron la aparición y aterrizajes perfectos de 12 paracaidistas en la plancha del zócalo.
Antes de finalizar, la aparición de tres carros alegóricos que llevaban a personajes caracterizados de los principales personajes de la Revolución, como Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Emiliano Zapata y Francisco Villa.
A la par que se realizaba el desfile, militares del Batallón de Artillería resguardaban 10 cañones de exhibición junto a los que algunos asistentes se tomaron la foto.
Y, como si fueran parte del espectáculo, aparecieron siete camiones de limpieza del Gobierno del Distrito Federal. Incluso la gente que estaba en la calle 5 de febrero en espera de más desfile, se quedaron sorprendidos del paso de los camiones, pues no entendían que la parada hubiese durado sólo 23 minutos.
“Es la primera vez que lo hacen tan corto, cada año venimos a ver el evento y fue distinto, pues siempre son deportistas los que aparecen en el desfile”, comentó Araceli Servín, de 32 años, quien acudió acompañada de sus familiares.
El programa contempló cinco sitios de entretenimiento, los cuales iniciaron a la par del propio desfile y paraban cuando pasaba el contingente.
El ánimo estuvo a cargo del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, quienes fueron invitados por la empresa de entretenimiento CIE, y participaron entre 300 o 400 bailarines en total.
Lo que logró animar a la gente fue el ballet, pues entre movimientos de faldas y zapateado lograron entretener a la gente que se había quedado con ganas de ver más y de los que no alcanzaron siquiera a llegar.






