Gobierno maniatado
Vuelta prohíbida
Néstor Ojeda

El Congreso aprobando el Presupuesto. Fotos: Héctor Téllez
A Marifer, un año
El debate y la negociación de la Ley de Ingresos y el Presupuesto para el próximo año sacaron a flote algo más que las carencias económicas de México: mostraron a un gobierno en crisis, sin capacidad para dialogar, convencer y lograr acuerdos en el Congreso y con los grupos financieros del país.
Pudimos ver cómo la actual administración primero presentó un paquete económico que nuevamente dejó caer en las espaldas de la clase media el costo del hoyo financiero y, segundo, cómo dejó casi intactos los privilegios de la iniciativa privada y la alta burocracia.
Luego, observamos cómo sus operadores políticos fueron incapaces de concretar en las cámaras de Senadores y Diputados su planteamiento fiscal y presupuestal, ante una oposición priista que se ve ya instalada de nuevo en Los Pinos en 2012, y que impuso sus condiciones y maltrato al gobierno de una forma que no se había visto antes.
Pero no sólo eso: vimos a un presidente Calderón acotado y crispado a grado tal, que hasta se lanzó contra los empresarios, aliados naturales de la derecha, a quienes responsabilizó del fracaso de su estrategia económica y tributaria, pues no hubo impuesto general de 2%, ni desaparecieron las secretarías de la Función Publica, Turismo y Reforma Agraria, ni se pudo aumentar el subsidio de limosna a los pobres.
En cambio, el Partido Revolucionario Institucional y sus gobernadores hicieron lo que no pudo el gobierno de Acción Nacional: construir un paquete económico acorde a su proyecto político, que es obviamente reconquistar la Presidencia de la Republica, y para eso le impusieron austeridad a la administración federal y le inyectaron dinero al campo, aumentaron los recursos a la educación y las universidades públicas y le otorgaron más recursos a las carreteras, entre otros ajustes al gasto.
Todo sin duda diseñado para que desde los gobiernos de los estados se generen obras que consoliden las preferencias electorales que en 2009 le dieron la mayoría al PRI, para fortalecer la plataforma desde la que se pretenden catapultar a Los Pinos en 2012.
Y en medio de todo esto, ¿qué pasó con el Partido de la Revolución Democrática? ¿En qué materias del paquete económico 2010 influyó la tercera fuerza política del país? En nada, pues una vez más la izquierda “se quedó como el chinito: nomás milando”.


