Reseña

Nirvana explotó en Reading

  • 2009-11-21•Música

Foto: Charles Peterson

Nirvana encabezando el concierto de Reading en 1992
fue algo que debiste haber visto y si no fue así,
entonces fue algo que deberías fingir que atestiguaste.
Kerrang (Octubre 2003)

1992 se presentaba promisorio para Kurt Cobain y su grupo Nirvana. El álbum Nevermind alcanzaba la cima de las listas y su canción “Smells like teen spirit” se convertía en himno para legiones de jóvenes en todo el mundo. El 18 de agosto de aquel año, su esposa Courtney Love, cantante y líder de la banda Hole, dio a luz a Francis Bean Cobain, cuya custodia tendrían que pelear en los tribunales, dada la afición de los dos por las drogas.

Fue una época de altibajos emocionales para Cobain. Él y sus compañeros Krist Novoselic (bajo) y Dave Grohl (batería) debían cumplir una serie de compromisos: grabaciones, entrevistas, giras, etcétera. Entre éstos estaba su presentación en el Festival de Reading, en el que Kurt Cobain se involucró en la selección de los grupos que iban a alternar con Nirvana: Melvins, Screaming Trees, L7 y Mudhoney, entre otros. La nación grunge estaba invadiendo al Reino Unido.

La música dura e intransigente de Nirvana se había propagado en ambos lados del Atlántico. La prensa británica alimentaba los rumores sobre la inminente desintegración del grupo y una grave enfermedad de Cobain, que le impediría volver a un escenario. Por eso, la expectación creció y al festival asistieron alrededor de sesenta mil personas.

Kobain en el memorable concierto que ofreció la banda estadunidense en 1992.
Kobain en el memorable concierto que ofreció la banda estadunidense en 1992. Foto: Especial

Fue un día lluvioso y algunos de los grupos teloneros sufrieron la impaciencia de los fanáticos de Nirvana (Mudhoney, por ejemplo, tuvo que tocar bajo una lluvia de lodo). Cada vez que una silueta se perfilaba en el escenario, se incrementaba la emoción por ver si era Cobain. Al caer la noche la tensión estaba en su máximo nivel. Conociendo los rumores periodísticos sobre su estado de salud, el líder de Nirvana apareció envuelto en una bata de hospital y sentado en una silla de ruedas empujada por el reportero Everett True. De pronto, se desplomó; Novoselic trataba de reanimarlo cuando, de un salto, Cobain se incorporó para atacar los primeros acordes de “Breed”.

El trío tenía meses sin estar junto, pero tocó sin fisuras, de una manera espectacular, perfecta. El repertorio no podía ser mejor: casi todo Nevermind; algunas canciones —entonces inéditas— que formarían parte de In utero (1993), como “All apologies”, “Dumb” y “Tourettes”. El concierto fue un recorrido por el pasado, presente y futuro de Nirvana, una suerte de electrizante antología en directo que daba cuenta de su desarrollo. De Bleach (1989) entregaron Blew, About a girl, School, Negative creep y su primer sencillo para el sello Sub Pop: “Love buzz”. Varios de los temas interpretados esa noche memorable de hace 17 años (“Ameurysm”, “Been a son” y “Sliver”), están incluidos en la recopilación titulada Incesticide que aparecería en diciembre de ese 1992. Adicionalmente, Nirvana tocó un par de versiones de temas de grupos que nutrieron su estilo: “The money will roll”, de Fang y “D-7”, de The Wipers. La presentación culminó con la destrucción de los instrumentos y los gritos de la gente pidiendo más y más.

Todo esto lo recordamos porque este mes apareció a nivel mundial el repertorio completo de ese legendario concierto, en tres presentaciones: CD, DVD y CD con DVD. Si no estuviste aquella noche en el enlodado y lluvioso Festival de Reading, ahora te es posible atestiguar lo que la leyenda y las viejas crónicas reconocen como el mejor concierto ofrecido por Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl, es decir: por Nirvana.

Jorge R. Soto