Marca de PPV
2009-11-21•:masaficion
Tras conquistar su quinto título del mundo —siete si se cuentan los internacionales— el sábado pasado al vencer al puertorriqueño Miguel Ángel Cotto, el filipino Manny Pacquiao volvió a su país para festejar al lado de los suyos.
El tagalo, quien junto con Cotto registraron 1.25 millones de contrataciones de pago por evento, lo que representa alrededor de 70 millones de dólares en ganancias, fue recibido por la presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, y condecorado con la Orden de Sikatuna, que usualmente se le otorga a diplomáticos que hacen servicios excepcionales y meritorios a favor de la República de Filipinas.
¿Está en problemas?
A su llegada al aeropuerto de Manila, Pacquiao no fue recibido como se esperaba, pues el principal objetivo de los fotógrafos fue su esposa, Jinkee, con quien al parecer tiene diferencias por que se le involucró en una relación con la actriz tagala Krista Ranillo, con quien recientemente filmó una película.
Los rumores crecieron a raíz de que se difundió que Ranillo asistió a la pelea en la que Manny venció a Cotto en el round 12.
Pero en esta ocasión, parece que el supuesto idilio entre Manny y Krista va más allá de los comentarios, y la prensa como prueba exhibe las imágenes de Jinkee llorando durante una misa en Estados Unidos, mientras el sacerdote hablaba de la importancia de la unión familiar. Cuando su marido intentó abrazarla, ella lo rechazó y se echó en brazos de una amiga que estaba sentada a su lado, una secuencia que ha sido comentada hasta la saciedad en varios rotativos.






