Pretendían acordar una salida para terminar el conflicto jurídico

Ya había tratos con autoridades de la UdeG

  • 2009-11-21•El Tema

Un representante de Carlos Briseño Torres y un representante de la autoridad central de la Universidad de Guadalajara (UdeG) se habían reunido en semanas anteriores para tratar de encontrar una salida negociada al conflicto derivado de las acciones legales interpuestos por el depuesto rector universitario.

Así lo confirmaron a este diario un funcionario de la UdeG y un amigo cercano a Carlos Briseño, muerto por suicidio la tarde del jueves. Ambas fuentes confirman que el representante de la actual autoridad universitaria era Alfredo Peña Ramos, secretario general de la casa de estudios.

Alfredo Peña se encontró con un emisario del rector destituido hace un par de semanas y tenían programada otra cita para el jueves pasado, que se truncó ante el desenlace de Briseño.

Los términos de las negociaciones no han sido aclarados por las fuentes. Un funcionario de la UdeG refirió que la actual autoridad universitaria, bajo control del grupo político que encabeza Raúl Padilla López, si bien no tenía preocupación de que recibiera un resultado jurídico adverso, pretendía dar por concluido el litigio legal que mantenía con el rector que destituyeron. Esta misma fuente sostiene incluso que se le ofreció una fuerte cantidad de dinero a Briseño para que se desistiera de su demanda, pero que el rector destituido la rechazó.

Este diario buscó ayer, sin éxito, a Alfredo Peña para obtener su versión.

Sin embargo, dos amigos cercanos del fallecido rechazaron tajantemente la versión. Admitieron que existen los contactos con la autoridad que encabeza Marco Antonio Cortés Guardado, pero sostuvieron que no hubo ofrecimiento económico. Lo que había era un interés de dar por terminado con un conflicto desgastante para todos.

Aunque ambas partes tenían interés en dar por terminado un conflicto —que surgió como una disputa al interior del grupo que controla la UdeG, derivó en la destitución del rector y siguió un largo litigio jurídico—, era obvio que el tiempo jugaba a favor de las actuales autoridades universitarias y en contra de Briseño Torres.

Universitarios cercanos a Briseño admiten que mantener el conflicto jurídico y político en contra del grupo de Padilla López se hacía cada vez más pesado, tanto en términos económicos como anímicos.

Guadalajara. Rubén Martín