La Procuraduría de Justicia halló el recado, para la familia inmediata

Un mensaje confirmó el suicidio de Carlos Briseño

Al sepelio llegaron el gobernador de Jalisco y varios funcionarios. La madre de quien fue rector de la UdeG le reprochó a Emilio González Márquez, alguna vez su aliado político: “Me lo dejaron solo”.
  • 2009-11-21•El Tema

La casa materna de Carlos Briseño Torres lució ayer una pasarela de ofrendas florales y visitas de amigos.
La casa materna de Carlos Briseño Torres lució ayer una pasarela de ofrendas florales y visitas de amigos. Foto: Rodolfo Madrigal Castro

"Me lo dejaron solo, gobernador”. Fue un reproche discreto, pero sentido, que la madre de Carlos Briseño Torres hizo ayer al gobernador del estado, Emilio González Márquez, alguna vez su evidente aliado político. El jefe del Ejecutivo se encontró con los deudos de Briseño en el velorio del fallecido rector depuesto de la Universidad de Guadalajara (UdeG), quien se quitó la vida el jueves, en su casa del fraccionamiento Valle Real.

Algunas claves del suicidio de Carlos Briseño comenzaron a aclararse. Ayer se informó que sí fue localizado un mensaje póstumo que dejó a su familia inmediata: en él se disculpaba y les manifestaba su cariño y amor. No culpó a nadie de la decisión que tomó de quitarse la vida.

El mensaje fue recogido por los investigadores periciales de la Procuraduría General del Estado de Jalisco (PGJEJ) la tarde del jueves, en la casa de quien fue rector de la UdeG entre el 1 de abril de 2007 y el 29 de agosto de 2008. Estaba dirigido a la esposa, Carmen Lucía Cuenca Godínez, y a sus hijos Karla y Carlos; les confesaba que ya no aguantaba más la presión y les ofreció disculpas por “lo que cometí”, refirieron autoridades que están a cargo de las investigaciones.

Además de recoger el mensaje, los investigadores de la PGJEJ se llevaron dos discos duros de la computadora personal de Carlos Briseño para revisar su contenido, comentó una fuente cercana al ex rector universitario.

Los restos de Carlos Briseño fueron velados desde ayer en casa de su madre, en La Barca, donde él nació. Hoy será sepultado en el panteón municipal, a las 10:00 am. El domicilio se encuentra sobre las calles Amado M. Rivas y Nicolás Bravo de la zona centro. Ayer, en las horas antes del último adiós, en el sitio, familiares y amigos platicaban sobre la carrera política del fallecido y recordaban anécdotas de su vida pública y su desempeño como funcionario.

El olor a café, los trajes en color negro, configuraron una imagen que ninguno de los diez hermanos Briseño Torres planeaba ver. Su afectada sorpresa se veía acompañada, sin embargo, del respeto de los vecinos: todos en La Barca saben quién era Carlos Briseño. Para muchos, nunca dejó de ser el rector de la máxima casa de estudios de Jalisco; para nombrarlo o recordarlo, ayer anteponían el cargo que dejó hace poco más de un año.

A la 1:35 am de ayer, la carroza fúnebre se estacionó a un costado de la casa. Ya esperaban allí el cuerpo; estaban sus familiares y unos cuantos amigos.

De manera sorpresiva, alrededor de las 8:00 am el gobernador Emilio González llegó a la casa, con el secretario general de Gobierno, Fernando Guzmán; el secretario de Educación, Miguel Ángel Martínez, y Herbert Taylor Arthur, coordinador de Innovación y Desarrollo.

La familia Briseño atendió con afecto al mandatario, quien platicó con algunos de los hermanos del fallecido. Mientras estaba allí, algunos presentes recordaron la buena relación y, en la práctica, la alianza política que sostuvieron Briseño y González: los dos comenzaron sus respectivas gestiones en 2007 y se aparecieron juntos en numerosos actos públicos.

En algún momento, el gobernador dio el pésame a la mamá. Uno de los acompañantes de González confió ayer que la señora lamentó ante el mandatario:

—Me lo dejaron solito. No aguantó.

No se oyó la respuesta.

Los hermanos del ex rector no saben por qué se quitó la vida. Ayer contaron que lo notaban contento, pues estaba en vías de conseguir un puesto en la Comisión Federal de Electricidad, en donde había trabajado años antes.

Al filo de las 10:00 am comenzó el desfile de ofrendas florales, pero la mayoría de los remitentes no se apareció físicamente. Uno de los arreglos fue enviado por el senador Manlio Fabio Beltrones. Otro, que desató murmullos entre los dolientes, fue enviado por el Supremo Tribunal de Justicia del Estado, a nombre de su presidente, Celso Rodríguez, quien llegaría por la tarde e hizo guardia.

A las 12:20 horas, alumnos de diferentes carreras del Centro Universitario de la Ciénega, del que Carlos Briseño fue rector, llegaron al sitio, aunque sólo permanecieron unos minutos.

Por la tarde llegó el presidente municipal electo de Guadalajara, Aristóteles Sandoval. También se presentó el líder estudiantil César Íñiguez, vicepresidente de la Federación de Estudiantes Universitarios y quien acompañó a Carlos Briseño en los mítines posteriores a su destitución.

Los vecinos acudieron a presentar muestras de cariño a la familia. Hubo ofrendas pequeñas, pero con un valor sentimental mayor; varios amigos de la infancia miraban, de lejos, el féretro.

Condolencias

Martín Hernández Balderas
Secretario de Desarrollo Humano

La muerte de Carlos Briseño “es muy lamentable y nos genera a todos los jaliscienses un motivo de pensar realmente en las condiciones que tenemos en cada una de nuestras personas”, opinó el secretario estatal, quien manifestó sus condolencias “a todas las personas que se encuentran tristes y consternadas por los hechos, como sus familiares, alumnos, comunidad universitaria” y a quienes estuvieron cerca de él.


Abel Salgado Peña
Diputado local por el PRI

La muerte de Carlos Briseño Torres “es un acontecimiento que conmociona en lo personal y que evidentemente genera también una conmoción a nivel social”. En su opinión, Briseño Torres “fue un hombre que actuó apegado a sus convicciones y que en su momento tomó sus decisiones: decisiones fuertes, drásticas, como la última que tomó, con la que dejó de existir… y que involucró el aspecto profesional, pero también tiene que ver con la persona”.
(Maricarmen Rello)

Voces del velorio

Emilio González Márquez
Gobernador
“La gente que quiere a Carlos, que conoció a Carlos, que supo del trabajo limpio y generoso de Carlos, pues lo único que hay en este momento es un gran dolor, que habrá de cambiar con el tiempo en esperanza, porque Carlos se tiene que convertir en un ejemplo de trabajo y de transparencia para todos. Por lo pronto, nos toca vivir este duelo”

“Los que aprendimos a quererlo en la vida, sentimos ese vacío en el alma; venimos a consolarnos mutuamente con su familia, que está sufriendo”

“Una persona de trabajo, transparente; una persona que no tuvo la oportunidad de transformar todo lo hubiera querido, un hombre de bien”

Javier Rodríguez
Amigo
“Un gran amigo, un líder, pero, sobre todo, un excelente padre de familia... Lo conozco desde hace diez años”

“[Nos deja] que hay que ser leales, honestos y transparentes. Tenía un gran liderazgo en la región en el estado, y fue un ejemplo a seguir para muchos de nosotros”

José Ricardo Morales Gutiérrez
Amigo desde la preparatoria
“Siempre nos apoyó. Desde que estaba joven se caracterizó por ser inquieto y promover la organización de los estudiantes y de los jóvenes, para buscar que hubiera mejoras en todos los sentidos, sociales y democráticos”

“Era muy conocido en la región desde que estaba en la UdeG, y qué bueno que logró su meta, que era llegar a la Rectoría: ésa era su meta”

Vecinos
“Luchó contra un poder muy fuerte en la Universidad de Guadalajara, fue firme e hizo lo que creyó conveniente; eso lo debilitó mucho, porque... lo dejaron solo cuando él ayudó a mucha gente”. (RMC)

La Barca. Rodolfo Madrigal Castro, enviado/Público