La crítica: cine

Saber terminarla

  • 2009-11-21•Cultura

<i>Los abrazos rotos</i>.
Los abrazos rotos. Foto: Especial

El amor obsesionado, la fatalidad, los celos, la muerte y la culpa son constantes en un género como el melodrama. Por eso gustan las películas de Pedro Almodóvar, porque tienen la virtud de asumirse en el género con una cualidad que hace sus cintas únicas: la manera de relacionar los acontecimientos con la verosimilitud para provocar realismo.

Hace avanzar la historia desde la urdimbre de los acontecimientos, por eso mantiene la atención. William Goldman afirma que “un guión no sólo es la historia que se cuenta, ya es puesta en imagen”, pero también lleva implícito el montaje, qué se ve, cómo se ve y qué acontecimientos preceden y anteceden a una acción determinada.

Los abrazos rotos es un filme construido en el montaje. Viaja desde el pasado, 14 años antes del accidente automovilístico donde Mateo pierde la vista y Lena la vida, al presente, cuando Mateo ha logrado superar el duelo y construye junto con Diego, su hijo, una historia de vampiros capaz de engancharnos porque los artistas saben gozar desde las entrañas el momento de la creación.

Ernesto es el malo de la historia: obsesionado por el amor de Lena, es capaz de empujarla por las escaleras o lanzarla del auto con tal de no perderla. Ernesto produce la película de Mateo en la que Lena actúa, pero cuando Lena y Mateo desaparecen para dedicarse a su amor, Ernesto edita la película escogiendo las peores escenas para desprestigiar tanto al director como a la actriz. Mateo no ve la película terminada, pero un día cuando quiere oír la voz de Jeanne Moreau en Ascensión al cadalso, de Louis Malle, escucha su película por televisión y sólo con el diálogo se da cuenta de que ésa no era la toma buena. Finalmente Judit, su representante, le dice que ella guardó el material de su filme y con la ayuda de Diego podrán reeditar la película y reestrenarla.

Hacer una película es desarrollar la idea para escribir un guión que contenga el inicio de la puesta en imagen y ya esté implícito el montaje, pero sobre todo, hacer una película es saber terminarla.

Los abrazos rotos (España, 2009), dirige Pedro Almodóvar, con Penélope Cruz y Lluís Homar.

Jorge Gallardo de la Peña