Hoy, la clausura del Festival Ecos y Sonidos
Reconocen la labor docente del músico Héctor Quintanar
2009-11-21•Cultura
En el salón 2 de la Escuela de Música de la Universidad de Guanajuato un hombre dirige los movimientos de los instrumentistas que lo acompañarán hoy en el Teatro Principal de esta ciudad, durante la clausura del Festival Internacional de Música de Guanajuato Ecos y Sonidos.
Es el compositor mexicano Héctor Quintanar (Ciudad de México, 1936), al que, por sus aportes a la creación musical en el estado y su extensa trayectoria, los organizadores del festival le dedican este encuentro.
Aunque no está acostumbrado a esta clase de homenajes, dice estar muy contento de que reconozcan su labor ejercida durante 18 años en la entidad. “Llegué a Guanajuato porque me invitó el entonces gobernador, Carlos Medina Plascencia, para iniciar un proyecto que fusionara las dos orquestas del estado. Desde entonces y hasta ahora no me separo de aquí”, asegura.
En 1986, después de la salida de Eduardo Mata de la dirección de la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México (OFUNAM), él tomo ese puesto. En su gestión, logró aumentar el salario de los instrumentistas y el número de plazas para músicos, de 46 a 101, y los buenos resultados lo llevaron a Guanajuato, recuerda.
Entre los objetivos que se delinearon para el proyecto musical que se pretendía en la entidad se encontraban: fusionar las orquestas, reestructurarlas, extender las actividades musicales a diferentes campus de la Universidad y dar tres conciertos semanales, señala Quintanar en entrevista.
“También creamos un concurso de jóvenes ejecutantes, y para vincularnos con los estudiantes de la Escuela de Música formamos quintetos y cuartetos. En el primer año de actividades y con la orquesta fusionada dimos 89 conciertos”.
Desde que inició su labor en la entidad tenía en la mira un solo objetivo: crear músicos con responsabilidad social. En la actualidad ya está alejado de la dirección orquestal en el estado y sólo imparte clases en la Escuela de Música, sin embargo no olvida su principal propósito.
Por ello menciona que siempre le interesó, desde sus inicios como docente, incluso desde que creó el primer Laboratorio de música electrónica de América Latina, en el Conservatorio Nacional en 1970, difundir la música nacional.
De ahí que en los últimos años se haya dedicado a promocionar a compositores mexicanos jóvenes, como los que interpretará hoy en la clausura del festival: Berta Jacobo y Evelin Hernández, para continuar con su propuesta de recuperar la identidad nacional que se requiere en momentos tan complicados del país, reconoce el músico.






