Tiene Joan Sebastian una noche totalmente sentimental
2009-11-21•Música
El Auditorio Nacional no lucía a toda su capacidad, pero eso no fue obstáculo para que Joan Sebastian se sintiera feliz, dichoso, emocionado; tal como lo reflejó durante los 145 minutos que estuvo en el escenario, el cual compartió con su hijo José Manuel Figueroa y Diego Verdaguer.
Y no era para menos, pues desde que salió al foro con “De pueblo en pueblo”, la comunión con sus fans se convirtió en la constante.
Con pantalón negro y saco turquesa, Joan acaparó la atención de los poco más de 7 mil admiradores que lo disfrutaron, tanto como él gozaba de los aplausos, los coros y las palmas.
Con el tema “Estos celos” detonó la euforia del público, que se incrementó cuando expresó:
“No puedo dejar de agradecerle a mi amigo – Vicente Fernández - que mis canciones en su voz se fueron al mundo y el mejor camino que encontraron fue su corazón”.
Dicharachero, bromista y pícaro, el compositor lo mismo se acompañaba de los 17 músicos de su banda, que de los 10 que integran su grupo musical para seguir complaciendo a sus fans. Lo mismo “a las gordas, a quienes siempre les he cantado”, dijo al tiempo que interpretaba “Chaparrita cuerpo de uva…”; que a las flacas”, expresó para seguir cantando: “Tanto le he cantado a la muerte…”.
“Tatuajes”, una de las clásicas, acaparó la atención de la concurrencia, que hacía coros que provocaban la felicidad del cantante.
“¡Dios mío, por qué me hiciste tan querendón¡”, externó Sebastian al tiempo que las notas de “Soy un idiota, pero te amo” se reproducían, y el compositor miraba hacia las primeras filas del foro. Justo desde donde lo ovacionaba su pareja, Alina; y las hermanas Lanuza, estas últimas quienes más tarde dirían que acudieron “para apoyarlo”.
Aunque entre la multitud, las parejas del autor pasaron inadvertidas, porque era él quien seguía acaparando la atención. Máxime porque provocó un gran baile en la sala, al interpretar “Juliantla”.
El tema de la infidelidad salió a relucir en la velada y él lo propicio.
“Celebro que haya hombres fieles. Yo no lo soy, quisiera, pero no puedo”, expresó antes de seguir cantando “Se siente bien, se siente mal…”.
Con “Pegadito al corazón”, en la que volvió a tomar su guitarra, dio secuencia a su noche, en la que sus dos coristas fueron suficientes para proyectar la sensibilidad que distingue a sus creaciones.
“Lobo domesticado” volvió a incrementar el ánimo de la concurrencia, que se fue al clímax de la noche cuando el anfitrión interpretó “Secreto de amor”; pues mientras los acordes de la guitarra se esparcían, los coros se reproducían por toda la sala.
“Cuando oigo una canción que escribí hace 30 años, sólo me queda agradecerles que me hayan ayudado a que se diera el milagro de seguir aquí – en el escenario- por eso ojalá Dios se los pague y les ayude a lograr sus sueños”, expresó en una pausa.
Una pausa más en la música sirvió para que Joan descubriera entre las primeras filas a su hijo, a quien pidió que subiera al escenario; por lo que el programa siguió con el dueto que hizo con José Manuel Figueroa en el tema “El primer tonto”.
Un beso entre padre e hijo cerró el emotivo momento, que dio secuencia a otra pareja en el escenario.
“También está aquí un amigo, ven Diego. Andale, buey, súbete”, expresó el cantante, al dirigirse a Diego Verdaguer, quien unió su voz para interpretar “Voy a conquistarte”.
El músico de origen argentino, a quien Sebastian le produjo su más reciente disco, agradeció el detalle.
“Quiero agradecer públicamente a este hombre, que me ha dado sus canciones, su tiempo y su corazón”.
El tercer dueto lo hizo con su corista para interpretar “Maracas” y al quedar solo en el escenario, Joan Sebastian compartió sus inicios en la música al interpretar la canción que dedicó a Kena. “En Guanajuato me llegó la música y la musa… creo que ahí surgió mi fijación, porque mi amor era por una chica de 17 años, para entonces yo tenía 10”.
Tras su canto salió del escenario, la gente pidió más y con un saco amarillo volvió para cantar “Sentimental”, “Contigo o sin ti” y “25 rosas”.
Minutos después, la insistencia del público lo regresó a la sala, ahora con una camisola beige y sombrero blanco, atuendo con el que definitivamente se despidió luego de “8 de abril” y de reiterarle al público la fortaleza que hay que tener ante un mal, como el cáncer.
“Un saludo a la gente que comparte conmigo el cáncer, le digo que luchen con amor, con coraje; porque no deben vencerse; a mí me enseñaron a burlarme de los problemas de la vida”.
Siguió con “Quiéreme” y cuando el reloj marcaba las 23:10 se despidió con “Sangoloteadito”
En números
17 músicos integraron la banda
10 músicos forman parte de su producción
2 coristas lo acompañan en todo el show
3 duetos, el primero con José Manuel Figueroa, otro con Diego Verdaguer y uno con su corista
3 cambios de ropa, usó saco azul turquesa, amarillo y camisola beige
145 minutos fue lo que duró el concierto en El Auditorio Nacional
El hombre
“No puedo dejar de agradecerle a mi amigo – Vicente Fernández - que mis canciones en su voz se fueron al mundo y el mejor camino que encontraron fue su corazón”.
“A la gente que comparte conmigo el cáncer, le digo que luchen con amor, con coraje; porque no deben vencerse; a mí me enseñaron a burlarme de los problemas de la vida”.
“Cuando oigo una canción que escribí hace 30 años, sólo me queda agradecerles que me hayan ayudado a que se diera el milagro de seguir aquí – en el escenario- por eso ojalá Dios se los pague y les ayude a lograr sus sueños”.
Joan Sebastian Cantante






