Proliferan réplicas del Monte de Piedad
Poco financiamiento los obliga a empeñar
2009-11-21•Negocios
En los últimos años han proliferado las casas de empeño en la entidad.
Se calcula que hay 500 sucursales de 60 marcas diferentes y sólo hay 14 sucursales de Instituciones de Asistencia Privada (IAP), sin fines de lucro.
“Han crecido porque se han cerrado las fuentes de financiamiento, ya que 70 por ciento la población no tiene acceso a la banca tradicional y encuentra en las casas de empeño una opción”, dijo Roberto Alor, director general de Prendamex.
Debido a la recesión y al desempleo, muchas personas cancelaron sus tarjetas de crédito y recurren a esta forma de financiamiento. Es un préstamo muy rápido en menos de 10 minutos se lleva el dinero y la prenda queda asegurada, indicó Roberto Alor.
Álvaro Abel Marmolejo Morales, Gerente de la Sucursal 22 del Nacional Monte de Piedad, comentó que esta Institución de Asistencia Privada, data de más de 234 años, brinda un préstamo prendario con el interés más bajo del mercado, del cuatro por ciento mensual.
En el Monte de Piedad, se tienen prácticamente cinco meses para desempeñar una prenda a la tasa de interés acumulado de 18 por ciento, pero si rebasa la fecha marcada en la boleta para su comercialización, deberá pagar un 10 por ciento adicional, sobre el monto del avalúo.
En tanto, las empresas privadas buscan comprar barato, es decir, prestan mucho por una prenda, pero cobran de 12 a 24 por ciento mensual y dan poco tiempo para pagar, así se pierden las prendas con facilidad.
Sin embargo, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) afirma que las casas de empeño lucrativas, aplican tasas de interés que fluctúan entre el 48 hasta un 111.6 por ciento. “Esto es, crédito fácil pero caro”.
La Condusef puntualiza que las Casas de Empeño no están reguladas por la autoridad financiera, ni están supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), por tanto, en caso de una controversia no se podrá presentar una reclamación en Condusef.
El Colegio de Abogados de Nuevo León se ha pronunciado por una Ley que las regule.






