Tres lecturas
El asalto a la razón
Carlos Marín
Sobre la definida (ayer aquí) Violación tumultuaria de los diputados federales a la Constitución, uno de Oaxaca, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, sostiene: “No hicimos puentes a la medida ni tampoco acepto que descalifiques el trabajo de todos mis compañeros, que en ningún momento se quejaron por la pesada carga de trabajo que tuvimos durante el último mes. Ni somos vividores ni nos gusta echar “la güeva” ni somos bribones ni violamos la ley...”
A la mala imagen que, acepta, tienen los legisladores, “han contribuido en mucho los medios de comunicación”, que ven “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”.
¡Gulp!
Pero el lector Erasmo Salazar comenta que “…no se merecen menos”, y Víctor Hugo Barrón Torres hinca la suerte:
“Después de aprobado el Presupuesto se ha estado hablando mucho del asunto y del mal desempeño de nuestros diputados, y en todo el país se ve el desencanto de lo que nos espera en el 2010 con los nuevos impuestos. ¿Cuántas generaciones tenemos que esperar?, digo, para tener políticos a la altura…”


