El desgaste que deja el tiempo

El piso ha perdido su brillo, igual que la mesa y los asientos, las cosas que no pueden ocultar el tiempo.
  • 2009-11-20•Escaparate

Fotos: Víctor Salvador Canales

El sillón resquebrajado y el espejo que por más que lo limpien tiene rayas que no se pueden quitar. El piso ha perdido su brillo, igual que la mesa y los asientos, las cosas que no pueden ocultar el tiempo pues aquella tradición de la peluquería dejó espacio a los estilistas y demás novedades de estos años. Los peinados trendy y los cortes estilizados, provocaron en estos lugares una sensación de olvido y desfase. Los años no perdonan a nadie.
Antonio Argüello


Como las cantinas y las iglesias, lo que el siglo dejó atrás

Aquellas pláticas con el peluquero como amigo bonachón

Era un ritual donde no se construían amigos, pero sí se les parecía bastante

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