Experiencia sensorial

Cartas oceánicas

José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo

  • Enviar Nota
  • Imprimir
  • 2009-11-20•Afición

La afición tendrá un lugar en las plateas del cataclismo. Emprendemos a partir de mañana un viaje rumbo al epicentro del futbol. Ese partido con repercusión mediática en la escala de Richter. Dos clubes que con movimientos oscilatorios, desplazan las placas emotivas de su comunidad con onda expansiva internacional. El Barcelona de Guardiola, la cultura más fashion del Mediterráneo, recibe a orillas del Nou Camp al Real Madrid, un tradicional historiador. Obstinados rivales ideológicos, algo que en México hemos despreciado y que da sentido a una perpetua identidad.

El juego que mejor encarna la piel de un clásico, oxida al perdedor y lubrica la maquinaria del ganador. Su fecha, 29-N, está escrita en el calendario con tinta indeleble, lo que aquí sucede nunca se borra. Cada juego es un diploma que se archiva en los expedientes deportivos, sociales y económicos. En perfecto equilibrio, tres síntomas del futbol fresco. De uno y otro organismo iremos reportando las condiciones previas de su electro y encefalograma. Por ahora, el análisis depende del ultrasonido de Cristiano. La estrella del terremoto se cura por cláusula una lesión. Tiene prohibido naufragar en el “Puerto del Triplete”, buena parte de aquellos 96 millones en su factura fueron gastados para reinvertirse durante los 90 minutos que durará este juego.

El primero de una serie que no desgasta su programación con capítulos amistosos. Para ninguno tiene sentido jugarse la reputación si en medio no hay un desafío extremo. Se enfrentan dos veces al año, con muy mala suerte para ambos quizá lo hagan tres. Barcelona vs Real Madrid es conjugación, texturas, sabores, sintonías y un exclusivo pantone. Desde luego, una experiencia sensorial en toda ley.

josefgq@gmail.com